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Independientemente de lo que diga tu DNI, tu organismo, tu estilo de vida y tu mente hablan mucho de tu edad. Y también tu corazón: ¿sabés que se puede calcular su edad?
Especialistas de Leben Salud remarcaron la importancia de fomentar su cuidado, a través de un estilo de vida saludable fundamentalmente, pero también realizando los controles periódicos de salud.
El término “edad del corazón” sirve para entender el riesgo personal de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. En un corazón con menos edad cardíaca significa que “el riesgo es menor”.
El cálculo se basa en los factores personales de riesgo para enfermedad cardíaca, como la edad, la presión arterial y el colesterol, así como la alimentación, la actividad física y el hábito de fumar.
Sebastian Ezequiel Soloaga, médico (MPRN 6553/MPNQN7600) de Leben Salud, Jefe de la Unidad de Cuidados especiales, explicó a LM Neuquén que “saber la edad del corazón, es una estrategia que ayuda a comprender el riesgo de padecer enfermedades graves e incapacitantes como son el infarto agudo de miocardio y el accidente cerebrovascular”.
“Para saber la edad del corazón (y de los vasos sanguíneos) utilizamos la calculadora derivada del estudio Framingham, que se basa en distintos factores de riesgo cardiovasculares, como son la hipertensión arterial, edad, colesterol, actividad física, tabaquismo. Entendiendo que un corazón joven es un corazón con menor riesgo de presentar estas enfermedades”, explicó el especialista, también docente universitario de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo).
“Ponemos como ejemplo a un hombre de 45 años, fumador, con presión arterial alta (más de 150 mmHg de sistólica), con diabetes y un peso saludable (IMC 23). Analizando este paciente y haciendo los cálculos correspondientes, la edad del corazón es de unos 75 años, 30 años más que su edad real”, precisó.
Soloaga destacó la importancia de conocer a tiempo los posibles riesgos, porque se pueden prevenir futuras dolencias cardíacas.
Las principales recomendaciones que apuntan a tener un corazón joven son:
“Diversos profesionales pueden ayudar a las personas a cumplir con las metas, contactá con profesionales de la salud y hacé los cambios en tu vida que te permitan vivir mejor”, destacó Soloaga.
Paso a paso, pequeños cambios pero fundamentales
El Estudio de Framingham (estudio sobre el corazón) adaptó una herramienta gratuita para calcular la edad del órgano cardíaco y lo que marca son las pautas a tener en cuenta para medir el posible riesgo.
No obstante, se aconsejó consultar con un especialista para realizar los estudios rutinarios cardiológicos.
“Uno de los factores que más disminuye el riesgo de padecer una enfermedad cardíaca es pasar de tener un estilo de vida sedentario a estar activo por tan solo una hora a la semana. Por supuesto, cuanta más actividad hagas, mejor te sentirás. Pero solo una hora de actividad a lo largo de la semana hace la diferencia”, se resaltó.