La explicación tomaba forma humana del otro lado de la red con la espigada figura del serbio Novak Djokovic, el 1 del mundo, quien desarticulaba su cuerpo en cada bola para armonizar su tenis de máxima precisión: seis errores y 17 tiros ganadores en ese lapso. No había partido hasta entonces, sólo un concierto de aciertos de un lado y un manojo de errores del otro que -en un grande como Federer- potenciaban el carácter impropio de una semifinal.
Pero el corazón del suizo hizo aparecer una luz de esperanza en el tercer parcial cuando frenó el dominio del serbio en coincidencia con el descenso de su nivel.
Ahí empezó el suizo a sumar desde su servicio y, sin bajar nunca la intensidad (mejoró el porcentaje de tiros ganadores 18 contra 8), tomó mayores riesgos, subió más seguido a la red y así se puso 3-2 arriba en el marcador.
Luego logró su primer quiebre (4-2), conservando la ventaja. El suizo tuvo su primer break point con Nole al servicio 15-40 y, si bien el serbio los levantó, dispuso de otros dos y logró su primer quiebre para adelantarse 4-2, una ventaja que conservó y le permitió ganar el set por 6-3.
En el cuarto parcial, Djokovic recuperó su precisión y logró un quiebre que le permitió adelantarse 5-3 y cerrar 6-3.
El guerrero ya se había quedado sin alma y el rey emergió con autoridad para meterse en su sexta final, cuyo rival saldrá hoy (5:30) del cruce entre el escocés Andy Murray (12) y el canadiense Milos Raonic (3).
FRASE
“Todo salió a la perfección. Trabajé muy duro para acercarme a Roger y a Rafa (Nadal), no fue sencillo, pero ahora siento que estoy en lo más alto de mi carrera”.
Novak Djokovic Con el nivel en semifinales es dificil que le saquen el título.
CIFRA 22-23 Así quedo el historial a favor de Nole
El serbio quintuple campeón en Australia (2008, ‘11,’12,’13 y ‘15), y finalista de los últimos 5 Grand Slams (solo perdió R.Garros) irá en busca de su 11mo. grande.