El 2012 no se vislumbra como un año fácil debido a un escenario internacional con continuidad de la crisis financiera en Europa, y también en el plano interno por la incertidumbre con respecto a cómo pueden llegar a evolucionar algunos factores de la economía y qué respuestas instrumentará el gobierno nacional sobre varios temas clave. Por tal motivo, E&E consultó a Eduardo Blasco, director de la consultora Maxinver, a Agustín Trella, gerente de portafolios de la sociedad de bolsa Puente y Juan José Vázquez, analista de Research de Bull Markets para analizar dónde conviene invertir el dinero en 2012 y qué estrategias defensivas desplegar para resguardar el capital. Y también para estar atentos acerca de por dónde pasarán las oportunidades para ganar algo.
En todos los casos la coincidencia es que el riesgo argentino también representa una oportunidad para los inversores que buscan mejores tasas.
Un factor que no debe olvidarse en la Argentina es la evolución de la inflación, ya que muchas de las inversiones financieras en el mercado doméstico no logran superar el incremento de precios proyectado para el año, que probablemente se sitúe por encima de los dos dígitos. Tampoco hay que perder de vista la evolución del dólar (actualmente en $ 4,36 para la compra), ya que si bien todos los analistas no esperan subas superiores al 20% un incremento por encima de ese porcentaje en términos de inversiones financieras cambia la ecuación. De todas formas, hay instrumentos que siguen la evolución del dólar.
También se debe evaluar cómo termina la película del Gobierno en términos no sólo con el pago de la deuda sino también con temas como YPF y la relación con los bancos ya que esto puede afectar los precios en bolsa. Para los analistas consultados, esto es justamente parte de lo que explica el elevado riesgo argentino contra el brasileño, por ejemplo.
A río revuelto
Para Eduardo Blasco, Argentina vive una buena situación en cuanto al rendimiento de los bonos, más allá de la buena capacidad de pago que tiene el país.
Para aquellos inversores que busquen un riesgo acotado, Blasco aconseja un portafolio integrado por un 30% de títulos Bonar X, entre 20% y 40% de fideicomisos de consumo, entre 30% y 40% de títulos ajustados por Badlar (tasa de plazos fijos mayorista, hoy en el 12%) más un plus. Estos son por ejemplo, el Bocon 2016, el Bocon 2022, el Bonar 2014 y el Bonar 2015.
Si bien este portafolio tiene baja volatilidad es para un horizonte a dos años como mínimo. Esta cartera, además, no busca generar una ganancia de capital sino una renta promedio para un inversor mediano o chico.
Los fideicomisos financieros son el instrumento a través del cual se financian todas las operaciones de consumo de las grandes cadenas de electrodomésticos y hoy las tasas rondan el 17%.
Para aquellos inversores que acepten un riesgo más elevado Blasco considera que el escenario actual ofrece muchas oportunidades, pero es imprescindible contar con un adecuado consultor. Entre las opciones de riesgo figuran desde las acciones locales e internacionales, cupones de PBI, instrumentos financieros pero en cada caso hay que buscar la oportunidad y charlar con el cliente
A nivel local, una de las estrellas son los cupones del PBI, un instrumento que emitió el gobierno nacional tras la renegociación de la deuda externa y funcionan como un título que paga en función del crecimiento económico del país (si hay un incremento superior al 3,25%). Los pagos de los cupones se realizan en diciembre y hay de pesos, dólares y euros. El año pasado tuvieron un rally explosivo. Los de pesos pasaron de $14,40 a $17 y, tras el pago del cupón de diciembre (que fue de $6) bajaron en enero a $10 para retomar la senda alcista y ahora están cerca de los $13. Blasco explicó que si la economía crece más de 3,5% este año, “van a pagar $20 por cada cupón entre este año y el que viene, lo cual puede ser un muy buen negocio”.
Pero también es cierto que es un instrumento de alta volatilidad y hay que estar dispuesto a soportar fuertes alzas y bajas.
Para inversores más dispuestos al riesgo, hay una gran cantidad de operaciones con opciones sobre acciones y futuros. También hay una enorme diversidad de alternativas de ETFs que son una suerte de fondos cerrados de acciones de un determinado rubro o país.
Acciones norteamericanas, en la mira
Para Agustín Trella, gerente de portafolios de Puente, el 2012 presentará una alta volatilidad en los mercados porque todavía resta resolver la situación en Europa, aquejada por la crisis y la recesión, aunque con respecto a Estados Unidos y China ve buenas señales. “La economía de EE.UU. sigue mostrando signos de mejoría, lo cual creemos que impulsará las acciones de compañías de ese país, de mediana capitalización bursátil (mid-cap). El valor de este tipo de empresas depende mucho del crecimiento económico, que los analistas esperan que continúe recuperándose (se revise por encima de 3% anualizado para el cuarto trimestre de 2011). Con respecto a China, a pesar de la rebaja en la previsión oficial de crecimiento a 7,50% para 2012 “el consumo se mantiene elevado gracias a políticas gubernamentales de estímulo económico y a un descenso de la inflación”.
Para Argentina, el ejecutivo de Puente prevé una desaceleración económica para este año, “aunque los fundamentos macroeconómicos son aún sólidos (cuenta fiscal y externa superavitaria, crecimiento económico elevado). Por ende, los bonos argentinos presentan rendimientos atractivos en comparación con el de sus pares latinoamericanos y, además, demostraron que resistieron mejor la volatilidad de los mercados que de las acciones”.
La cartera sugerida para un perfil conservador se encuentra compuesta por bonos soberanos de la deuda (30%), bonos provinciales (30%), bonos corporativos o de empresas ( 20%), cheques de pago diferido (5%) y fideicomisos financieros (10%) y cupones del PBI (5%).
Desde Puente, la elección de los bonos soberanos de Argentina se debe a que en el tramo medio de la curva de rendimientos de estos títulos en dólares es donde observan el mayor diferencial de rendimientos frente a bonos soberanos comparables de la región (como por ejemplo los de Brasil y Chile).
Entre los bonos corporativos recomendados figuran los de mediano plazo en dólares de empresas con buen perfil crediticio como Arcor, Arcos Dorados o Pan American Energy, ya que ofrecen retornos atractivos contra la tasa comparable de plazos fijos en dólares.
La inclusión de los cheques de pago diferido y de los Fideicomisos Financieros con categoría AAA busca de alguna manera reemplazar los tradicionales plazos fijos en pesos. A pesar de su volatilidad, la cartera conservadora de Puente incluye un 5% de cupones de PBI debido a las expectativas de crecimiento económico de Argentina, hecho que habilitaría que el instrumento realice el pago en 2012.
La cartera de perfil moderado de Puente, es decir, para un inversor dispuesto a asumir algo más de riesgo, se compone de: bonos soberanos (25%), provinciales (35%); cupones del PBI (10%), acciones de empresas de Estados Unidos (10%) (sobre todo vinculadas al comercio electrónico, como Amazon, que están mostrando un notable crecimiento, ETFs de acciones de mediana capitalización en Estados Unidos (10%) y un 10% a acciones argentinas. Entre los papeles locales recomendados figuran Telecom e IRSA.
Papeles argentinos subvaluados
El analista senior de Bull Markts Juan José Vázquez coincide en general con la visión de un mercado donde va a haber oportunidades de inversiones financieras. En relación a los cupones del PBI cree “sólo contemplando los pagos a fin de este año más los que se deben hacer a fin de 2013 van a dar una Tir del 40%”, señaló a E&E. En diciembre de este año el cupón del PBI en pesos pagará $9,40 y a fin de 2013 debería pagar cerca de $12 si se cumplen las previsiones de crecimiento para este año que proyectan desde la sociedad de Bolsa.
También dependiendo del perfil de cada inversor, se debe elaborar una estrategia con alternativas en pesos o dólares.
Vázquez también destacó que en el mercado argentino hay alternativas baratas en renta variable (acciones) debido al mercado local, todavía están un 33% por debajo en dólares de los niveles previos a la crisis financiera del 2008.
La cartera de perfil conservador recomendada incluye 35% de renta fija (cheques garantizados por SGRs), 40% de colocaciones en fideicomisos financieros, y 25% de títulos públicos en dólares.
El portafolio moderado se integra con acciones locales (30%), fideicomisos financieros (20%), títulos públicos en dólares (50%).
La rentabilidad anual esperada para esta cartera es de un 22% aproximadamente.
Para un perfil más agresivo, recomiendan integrar una cartera con 60% de acciones, sobre todo locales, y 40% de títulos públicos, con más participación de los cupones del PBI.
Portafolios ideales en tiempos turbulentos
Cartera moderada
Títulos Bonar X: 30%
Fideicomisos Financieros de Consumo: 30%
Títulos ajustados por tasa Badlar más plus (Bocon 2016, Bocon 2022, Bonar 2014, Bonar 2015): 40%
Cartera perfil conservador
Bonos soberanos de la deuda en U$S: 30%
Bonos provinciales en U$S de corto y mediano plazo: 30%
Bonos corporativos en U$S: 20%
Fideicomisos Financieros: 10%
Cheques de pago diferido: 5%
Cupones del PBI: 5%
Cartera perfil moderado
Bonos soberanos de la deuda en U$S: 25%
Bonos provinciales en U$S de corto y mediano plazo: 35%
Cupones del PBI: 10%
Acciones de EE.UU. (comercio electrónico): 10%
ETFs: 10%
Acciones argentinas (Telecom / Irsa): 10%
Cartera de perfil conservador
Renta Fija: cheques garantizados por SGRs 35%
Colocaciones en Fideicomisos Financieros: 40%
Títulos públicos en dólares: 25%
Cartera de perfil moderado
Acciones locales: 30%
Fideicomisos financieros: 20%
Títulos públicos en dólares: 50%
Cartera perfil agresivo
Acciones locales: 60%
Títulos públicos y cupones de PBI: 40%