Una marcha que tuvo lugar ayer, en la comarca petrolera, convocó a familiares, vecinos, pacientes y profesionales de varias ciudades.
Cutral Co> Casi un millar de personas marchó por las calles de Cutral Co para exigir justicia para Manuel Farías Rojas, el médico que fue asesinado de un balazo en el centro de salud del barrio Aeroparque, el jueves pasado. Sus agresores estarían identificados. Pruebas y testimonios colectados reforzaron la idea de que los autores del crimen serían ahora dos menores de edad, uno de ellos inimputable y con severos problemas sociales. Tiene 14 años.
De esta manera se dejó de lado la primera hipótesis, según la cual, el autor del único disparo que terminó con la vida del profesional habría sido un joven, mayor de edad, con salida laboral transitoria que esperaba la realización del juicio oral por una causa de robo con armas.
La información se dio a conocer ayer, tras una reunión que mantuvieron familiares de la víctima con la fiscal que interviene en el caso, Marisa Czajka. Entonces se supo que la reacción de su círculo más cercano fue medida cuando trascendió que los presuntos autores del hecho, por su condición de menores, no pueden permanecer detenidos.
Lo que todavía no ha podido establecerse fehacientemente es el motivo que tuvieron los homicidas para terminar con la vida de Farías, pero se descarta que se haya tratado de un robo ya que los delincuentes no se llevaron las pertenencias de la víctima, ni siquiera una computadora portátil que estaba sobre el escritorio.
Mientras se avanza con la investigación, ayer, el personal del hospital zonal de Cutral Co y Plaza Huincul acompañó a la familia de la víctima hasta la fiscalía local, donde los recibió Marisa Czajka, a cargo de la investigación.
Por la mañana llegaron a la ciudad decenas de profesionales de Neuquén, Centenario, Plottier y Senillosa para sumarse al reclamo por mayor seguridad en los puestos de trabajo. No fue importante la cantidad de vecinos y pacientes en la marcha, ya que la mayoría no respondió a la convocatoria realizada desde el hospital.
Antes de iniciar el recorrido hubo palabras de diferentes compañeros de trabajo de Farías, quienes tuvieron expresiones de elogio y reconocimiento para con su trabajo y pidieron, además, por mejoras en las condiciones laborales del personal dentro del sistema público de salud.
Luego sugirieron que no haya pancartas en la marcha para que no se identifique la movilización “con una cuestión política ni gremial”. La marcha comenzó en el hospital y se extendió por la calle 9 de Julio hasta Olascoaga y desde allí al centro de la ciudad. Después marcharon por avenida Carlos H. Rodríguez hasta Trabajo y de regreso hasta J.J. Valle, donde se encuentra el edificio judicial.
Una vez en el ingreso, Amelia Tapia, esposa del médico fallecido y profesional del hospital, sus hijos, el intendente de Plaza Huincul, Alberto Crespo y el director Maximiliano Caparroz ingresaron a conversar con la fiscal Czajka.
Los profesionales se mostraron acongojados por la situación vivida en el centro de salud y no dudaron en resaltar que ya se había advertido de una situación semejante.
“En muchos hospitales de la provincia, principalmente en Neuquén donde se concentra la población, hubo hechos de violencia que fueron caracterizados como menores, que se minimizaron y quedaron en la anécdota, pero nos referíamos a situaciones como esta. Ahora ya es tarde para Manuel y su familia, pero esperemos que no lo sea para el resto del sistema”, dijo César Dell’Ali, del sindicato de Profesionales de Neuquén, antes de que comenzara la marcha.