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El reclamo que impulsan los guardias privados cobró fuerza a raíz de los últimos dos hechos delictivos que se registraron en el sector de bardas entre los barrios Z1 e Hipódromo, donde se encuentran los tanques del EPAS.
Los mismos sucedieron el domingo pasado a la noche, cuando dos cuidadores fueron asaltados a mano armada y con sólo minutos de diferencia. El primero de ellos fue brutalmente golpeado y despojado de sus pertenencias, a pesar de que no opuso resistencia. El segundo, sin embargo, logró esconderse en la casilla que poseen y así evitó correr la misma suerte que su compañero.
“Los perros estaban inquietos y pensé que tenían hambre. Salí a darles de comer y en eso escuché una voz atrás mío que me dijo ‘tirate al piso’”, relató a LM Neuquén, Nelson, víctima del segundo hecho. Es por ello, que “miré de reojo y vi que me había un hombre que me estaba apuntando con un arma a un metro y medio. Así que entré a la guardia y me refugié ahí”.
Nelson cree que eran dos los delincuentes que luego comenzaron a patear y disparar contra la puerta de la casilla en la que él se resguardó. La violencia fue tal que lograron tirar la puerta abajo y el vigilador debió ocultarse en el baño, desde donde llamó por ayuda a la Policía. Cada minuto de terror quedó registrado en un audio.
“Estaba re nervioso y no podía marcar y puse en altavoz para que escuchen y ahí pensaron que venía la Policía y huyeron”, relató.
La víctima incluso señaló que el domingo anterior otro compañero sufrió un asalto similar, cuando uno de los ladrones se acercó con la excusa de pedir agua y el cuidador no dudó en ayudarlo.
A pesar de que los ladrones van en busca de plata, no hay mucho de valor en la guardia, y los trabajadores no llevan más que lo necesario; esto es, “el celular y algo de plata para el colectivo”.
Diego Brizuela, secretario del gremio que nuclea a los empleados de empresas de seguridad privadas, reclamó que las empresas propongan medidas para brindarles el cuidado necesario para cumplir con sus tareas.
“Vamos a decidir cuánto tiempo les damos a las empresas o al EPAS, quien se tenga que hacer cargo, para arreglar la situación. Si no, los compañeros no van a volver a trabajar de noche, tienen miedo”, sostuvo el representante de los empleados privados a LU5.