Beijing > El festejo que comenzó con el silbato del referí se trasladó a los distintos sectores del poblado Nido de los Pájaros, en el cual también estuvo Diego Maradona. Los jugadores en el centro del estadio, saltando y refrescándose en el caluroso mediodía de Beijing. Con Oscar Ustari incluido, quien se perdió los juegos finales por la durísima lesión en la rodilla que lo tendrá ocho meses parado, pero que no se quedó sin festejo.
Los voluntarios comenzaron a armar el podio para que Brasil, que terminó tercero, Nigeria, que perdió la final, y Argentina, que repitió en gran forma el título obtenido hace cuatro años en Atenas, se treparan.
El oro llegó sin que Argentina perdiera ningún encuentro y jugando en el partido más importante, ante Brasil, de gran forma.
En el debut olímpico, Argentina derrotó a Costa de Marfil por 2 a 1 con goles de Lionel Messi y Lautaro Acosta. Luego, Ezequiel Lavezzi le dio la victoria ante Australia (1-0) y ante Serbia el triunfo por 2 a 0 se consumó con otro gol del jugador del Nápoli y uno de Diego Buonanotte.
Ya en la etapa de cuartos de final se encontró con un rival complicado. Los noventa reglamentarios terminaron 1 a 1, con gol de Messi. En el suplementario, el ángel argentino –Di María- le dio el triunfo.
Llegó el partido clave, el más difícil y el que cada argentino quiere ganar: ante Brasil. Con una clara superioridad, el seleccionado que dirige Sergio Batista ganó por 3 a 0 , con dos goles de Sergio Agüero y uno de Juan Román Riquelme, de penal.
La final, en un horario inhumano y con una temperatura de casi 34 grados, apareció otra vez, desde el cielo, Ángel Di María, para marcar el único gol del encuentro y darle el segundo oro olímpico en Beijing a Argentina y al fútbol en su historia en la cita ecuménica.
Beijing > «Para nosotros, los jugadores, todavía es muy reciente la derrota ante Argentina, por eso es difícil sentirnos muy felices. Pero estoy seguro de que, en unos tantos años, nos acordaremos de eso con mucho orgullo, aunque para los hinchas es lo mismo ser segundo o último». Ronaldinho festejó poco el triunfo por 3 a 0 ante Bélgica que le dio a Brasil la medalla de bronce, un premio consuelo tras el 0-3 ante Argentina que los dejó sin poder ganar su primer oro olímpico en el fútbol que dominan en Mundiales. El gol de Diego y el doblete de Jo permitió a los de Dunga treparse al escalón más bajo del podio, pero con mucha menos alegría de lo esperado. «No debemos olvidar que ésta es la cuarta vez que Brasil conquista una medalla», dijo el entrenador, al aludir a las preseas de plata logradas en Los Ángeles 1984 y Seúl 1988 y al bronce conseguido en Atlanta 1996. Sin embargo, su cabeza corre serio riesgo tras este fracaso. «Sólo tuvimos 14 días para entrenar antes del debut. Y hemos recuperado a Ronaldinho para el futuro del fútbol brasileño», dijo el DT en su defensa.