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Buenos Aires. La premisa de Roberto Perfumo, capitán de River, al árbitro Arturo Ithurralde fue que el partido sea dinámico, dado que Boca tenía fama de alentar el ritmo. Sin embargo, el título del Nacional 76 quedó en poder del Xeneize con un tiro libre rápido que ejecutó el capitán Rubén “Chapa” Suñé.
De ese título, que marcó la primera final de un torneo de AFA disputado entre los clásicos rivales, ya pasaron 42 años y hoy en Mendoza, con la Supercopa Argentina, se vivirá otro hecho histórico, como es la segunda definición entre Boca y River en un mano a mano que dejará un campeón.
El recordado partido se disputó el 22 de diciembre de 1976 en el estadio Juan Perón de Racing, y terminó a favor de Boca por 1 a 0.
El recordado árbitro de ese encuentro, Arturo Andrés Ithurralde (ya fallecido), mencionó alguna vez que era tal la expectativa por ese partido que decidió hacer el sorteo previo en el vestuario.
Hasta allí llegaron los capitanes de los dos equipos: Perfumo (River) y Suñé (Boca), y luego de las indicaciones correspondientes, quedaron en verse unos minutos más tarde en el campo de juego.
“Suerte que dirige usted, porque deja jugar y eso es mejor para nosotros, que queremos ejecutar rápido las infracciones”, le dijo Perfumo a Ithurralde al terminar el sorteo.
Sin embargo, el partido se definió con una ejecución rápida de un tiro libre que efectuó el propio Suñé, tras una falta que Daniel Passarella le cometió a Carlos Veglio en la puerta del área.
Es recordado todavía como el “gol fantasma” puesto que no hay registro de video alguno de aquel mítico tanto, pese a que el partido fue televisado. La cinta desapareció por algún motivo extraño y todavía hoy es objeto de polémica y elucubraciones.
Gol fantasma
“Cuando cobré la infracción, Suñé tomó la pelota y como estaba a su lado me dijo: ‘La pongo y pateo’. A lo que le respondí: ‘Ponga y patee’. Fue un golazo que tomó por sorpresa a (Ubaldo) Fillol. Ninguno de River reclamó ni protestó”, señaló el referí en una entrevista con la revista El Gráfico.
River llegaba a la final tras el bicampeonato del 75 -Metropolitano y Nacional- conducido por Ángel Labruna y tras quebrar la maléfica racha de 18 años sin títulos, pero habiendo perdido la Libertadores ante Cruzeiro de Brasil.
Por su parte, Boca era dirigido por Juan Carlos Lorenzo, quien había conformado un equipo experimentado, con jugadores aguerridos, como Suñé, Mouzo y Benítez, pero también con habilidosos como Zanabria, Veglio y Heber Mastrángelo.
Hoy, con realidades distintas, se volverán a ver las caras. En la Ribera esperan que el resultado se repita, en Núñez, tomarse revancha.
70 mil personas en la cancha
El Cilindro de Avellaneda fue un hervidero. El ingreso fue caótico y hubo incidentes entre hinchas y la Policía.
15 millones lo vieron por TV
Más de la mitad de la población de Argentina siguió aquel partido desde sus hogares, marcando récord histórico.