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Lammel respondió a una consulta de este diario respecto a la compleja situación que vive la vecina provincia en cuanto a la capacidad de camas para internación, producto del aumento de casos de COVID-19. Informó que hoy ingresaron a una joven de Río Negro que dio positivo del virus, la cual atraviesa un embarazo de riesgo y cuyo tratamiento en la región solo puede ser practicado en el Castro Rendón.
“Una emergencia la tomamos pero el resto lo tendremos que analizar y ver casos puntuales”, advirtió Lammel.
“Nos reservamos para estas cosas que solamente nuestro hospital puede absorber. No queremos agotar en Neuquén la capacidad para tomar patologías complejas porque además atendemos a pacientes de toda la Patagonia. Debemos lograr un equilibrio porque si a esta gente no la recibimos nosotros hay que derivarla a Buenos Aires. Por eso esas camas deben estar reservadas para casos como el de hoy”, explicó.
Precisó que, además de cuadros como el de la joven embarazada, el hospital atiende otras patologías y tratamientos, como cardiopatías congénitas o enfermedades urológicas y oncológicas en niños.
“Río Negro deberá ver cómo resuelve su problema, reorganizando el sistema. Nosotros vamos a absorber patologías de alta complejidad. Y ahí debemos mirar a los neuquinos que quizá necesiten esto, no solo por la cuestión de los respiradores sino también por el personal que se requiere”, apuntó.
En cuanto a la ocupación actual de camas en el hospital neuquino dentro de la unidad COVID, Lammel señaló que en asistencia respiratoria mecánica se encuentran 12 personas, mientras que hay otros 15 pacientes con diferentes grados de complejidad pero no requieren de esa asistencia. El sector cuenta con 39 camas.
Además, se encuentran siete pacientes en la unidad de terapia intensiva no COVID y tres en pediatría.
Respecto a la capacidad total de internación, el Castro Rendón tiene 250 camas, donde clínica, cirugía y traumatología registran el mayor nivel de ocupación, cercano al 85 por ciento.