Este clásico de las achuras puede representar un desafío a la hora de prepararlos. Cuál es la receta para que los chinchulines salgan perfectos.
Para los fanáticos de las achuras, los chinchulines son un infaltable a la hora de prender la parrilla. Amados y odiados por igual, son una delicia crujiente, pero también pueden representar un desafío al momento de cocinarlos. Para aquellos que quieran animarse a hacerlos por primera vez, la influencer Paulina Cocina presentó la guía definitiva para que salgan espectaculares.
El chinchulín es el nombre popular que se le da al intestino delgado del cerdo o la res. Se caracterizan por su estructura tubular y por una textura que, bien preparada, combina lo crocante con lo suave.
Aunque la preparación básica puede ser similar, conviene distinguir dos tipos principales de chinchulines que habitualmente llegan a la parrilla:
Ya sea de un animal u otro, es importante prestar atención al comprarlos. Siempre recurriendo a una carnicería de confianza, la clave para detectar un chinchulín en buen estado es su color: brillante y rosa por fuera y marrón claro por dentro, además de que no tenga aroma desagradable.
La limpieza es la etapa determinante para eliminar olores y obtener un buen resultado. Uno de los métodos más simples es enjuagar con abundante agua fría para retirar residuos superficiales. El agua no debe estar caliente, ya que esto puede fijar olores. Otra opción es sumergirlos en una solución de agua con un puñado de sal gruesa y un chorrito de vinagre o jugo de limón por 30–60 minutos. También se los puede dejar en remojo con agua o leche por un par de horas o toda una noche.
Existen distintas posturas sobre si se deben lavar por dentro. Para algunos parrilleros, con este proceso se pierde gran parte del sabor. Sin embargo, otros prefieren hacerlo, especialmente si se quiere utilizar la tripa como relleno. En este caso, se recomienda limpiar su interior para lograr el sabor deseado.
Para una porción básica, se necesitan los siguientes ingredientes:
Cocinar chinchulines requiere paciencia: calor controlado, tiempo para que la grasa se funda y una etapa final de dorado intenso. Para lograrlo, es recomendable respetar este paso a paso: