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“Cuarentena administrada” es la denominación que halló el elenco responsable de la política de Estado para la estrategia con la que intenta aflojar las tensiones entre los requerimientos de los sanitaristas y los de la economía. Bajo ese concepto se enmarca la aplicación de una serie de medidas tendientes a habilitar algunos negocios vedados hasta ahora en pos de aminorar el costo en vidas del brote de coronavirus.
La flexibilización alcanzará al comercio en la modalidad online, como a las prestaciones médicas de diferente índole y a las cajas de recaudación de impuestos y servicios, anticipó el gobernador Omar Gutiérrez después de participar en un cónclave con el presidente Alberto Fernández el jueves en Olivos. El encuentro entre el mandatario, los gobernadores y los presidentes de las cámaras del Congreso fue para cerrar filas detrás de la propuesta a los acreedores de la deuda, pero también sirvió para evaluar la marcha de la cuarentena y las posibilidades para flexibilizar sus alcances.
Si fuese por los expertos en infectología, el aislamiento social se profundizaría; mientras que si dependiera del bolsillo de los afectados por el parate de la economía, la flexibilización de las restricciones llevaría la actividad a las cercanías de la normalidad. Para unos y otros, la visión contraria a la propia tendría consecuencias suicidas. Los sanitaristas advierten que flexibilizar la cuarentena generará más muertos; mientras los economicistas advierten que la continuidad de la cuarentena dejará sin sustento a una multitud.
En el medio está la política, que es el eslabón decidor de la cadena. El Presidente y los gobernadores se han mostrado sin fisuras gruesas en la administración de la crisis. El jueves acordaron las medidas que vienen. En diálogo con LU5, Gutiérrez contó que hubo coincidencia en habilitar los centros de cobranza de servicios e impuestos, como las oficinas de Rentas de municipios y provincias.
También en la habilitación de la atención médica y odontológica programada de seguimiento de enfermedades crónicas y de carácter preventiva, con turno previo.
El Presidente y los gobernadores acordaron permitir el comercio minorista de indumentaria, calzado, marroquinería, electrónica, electrodomésticos, juegos y juguetes, cuidado personal, pinturerías, venta de materiales para construcción y decoración. Las ventas solo se permitirán mediante delivery, sin atención cara a cara.
El gobernador Omar Gutiérrez advirtió que si las nuevas condiciones de la cuarentena generan que las calles se llenen de gente, el Gobierno dará marcha atrás con la flexibilización. La advertencia acompañó el anuncio del mandatario provincial, que rápidamente les llegó a los comerciantes de la ciudad.
Acipan, con el Centro Pyme
La entidad empresaria de la ciudad, Acipan, comunicó a sus asociados las reglas flexibilizadas de la nueva fase de la cuarentena.
Citó como fuente de su información a Gutiérrez, a la vez que comunicó un “consenso con el Centro Pyme-Adeneu para el desarrollo y análisis de sitios de internet que posibiliten el trabajo por esta vía para el desarrollo de la actividad”.
La entidad agregó que “se complementará con la capacitación necesaria, lo que se informará oportunamente, cuando sea definido el instrumento a utilizar”.
Acipan celebró los “paliativos en estas difíciles circunstancias”.
Escribe Javier Polvani. Editor en LM Neuquén
El miedo está jugando un rol principal en la definición de cada uno frente a los desafíos de la pandemia. Por miedo a morir infectado, se pide desde la casa a los demás que se queden en las suyas. Por miedo a no tener con qué asumir los costos básicos de la vida, se pide que dejen salir de la casa para trabajar. El miedo a la muerte o el miedo a la miseria son irrebatibles.Impenetrables para la comunicación o el marketing, a la vez que herramientas poderosas para esos menesteres. No hay nada más efectivo para convencer al otro que el miedo. “Si no te quedás en tu casa, te morís”, o bien, “si no te dejan salir de tu casa a trabajar, te morís”. Los demagogos tienen para elegir. El miedo está ahí, es inseparable de la pandemia.
Por miedo se aceptan cosas que sin miedo no. Y también por miedo se rechazan acciones que sin miedo no tendrían discusión.
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