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Mientras en Neuquén aún no se conocen casos de infecciones con la variante Delta del coronavirus y en Argentina ya hay contagios que no han podido seguirse el nexo epdemiológico, el mundo empieza a estudiar la eficacia de las vacunas contra la mutación del virus que tiene un 55% más de contagiosidad que el Alpha original.
Un estudio del Reino Unido y la Universidad de Oxford, de hace unos días, señala que los niveles de infección en las personas vacunadas con las dos dosis pueden alcanzar niveles similares en las personas no vacunadas. Y que será complejo alcanzar el umbral de la inmunidad de rebaño. Vale decir que las vacunas están alivianando las terapias intensivas y los síntomas graves de COVID, aunque los niveles de contagios con esta nueva cepa aún están en estudio.
“Todavía no sabemos cuánta transmisión puede ocurrir de las personas que contraen Covid-19 después de ser vacunadas; por ejemplo, pueden tener niveles altos de virus durante períodos de tiempo más cortos”, dijo Sarah Walker, profesora de Estadística Médica y Epidemiología en la Universidad de Oxford, en una nota publicada por el prestigioso diario inglés The Guardian.
En Reino Unido el 61,6% de la población recibió la segunda dosis de la vacuna, pero en estos días se vio un aumento del 7,6% de los casos en un semana, con el corte del 18 de agosto. Las evidencias del aumento de casos de esta cepa se van a replicar de a poco, en el mundo, más allá e la vacunación.
En Neuquén, la directora asociada del hospital Casto Rendón, Adelaida Goldman, dijo que “la cepa Delta estará en Neuquén y será comunitaria”. Nada que nos aísle de las estadísticas del mundo.