NEUQUÉN
No pudo ser Dino. Vale el esfuerzo igual. Tremendo partido de Gigantes. Más Gigantes en la derrota frente al duro Lomas Vóley, que volvió a imponerse, esta vez en el Ruca Che, por 3-1 (25-23, 33-35, 25-21 y 25-15) para cerrar la serie de los playoffs de los cuartos de final de la Liga Argentina de Vóley por un contundente 3-0 y avanzar a las semifinales.
El gesto de desazón y bronca que mostró el capitán Javier Sánchez cuando concluyó el juego y se extendió al resto de sus compañeros reflejó el momento de Gigantes del Sur, que otro año más se quedó sin poder meterse entre los cuatro mejores y logró conseguir por última vez una década atrás (lo eliminó Huracán Trelew de Chubut).
Lomas espera ahora por el desenlace de la llave entre Bolívar y River (ganan las Águilas por 2-0) para conocer a su próximo rival.
Por el lado de Gigantes, como en la temporada pasada, su próximo destino será la Copa Argentina, torneo en el que en su primera edición llegó a la final, instancia en la que cedió ante Untref, defensor de la corona. El equipo de Camilo Soto sabía que en estas instancias y ante rivales con más trabajo y banco hay que jugar perfecto. Y cuando lo logró, pudo hacer la diferencia, como en el segundo set en tie break por 35-33, el que la gente más festejó.
En el primero y tercer set también, pese a quedar abajo, el conjunto neuquino lo peleó puno a punto hasta el cierre con Alejandro Toro, el Mono Sánchez, Federico Martina y Emmanuel Espinosa. Aunque por sobre figuras individuales se destacó el equipo con actitud y entrega positiva, aún consciente de sus limitaciones en cuanto a la estructura competitiva de ambos planteles, a lo que se sumaron los problemas económicos (sólo cobraron dos meses de sueldo).
El Dino tuvo dificultades en la rotación, sobre todo en la primera pelota de ataque. Lomas, por el contrario, hizo la diferencia en ataques contundentes con pelotas cortas y rápidas, con Cristian Imhoff y la ofensiva del brasileño Renato. Además, encontró en su armador Maximiliano Cavanna, que mostró claridad en los puntos de cierre.