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El dolor de las víctimas de la cooperativa del Castro

Habrían sido estafadas con terrenos por sus propios compañeros.

Carolina Diocare

policiales@lmneuquen.com.ar

Neuquén.-“Es todo o nada”. Así definen su situación algunas de las familias damnificadas por la presunta estafa de la Cooperativa de Viviendas y Consumo Limitada del Hospital Castro Rendón. La causa ya fue declarada compleja y dos integrantes están acusados por una defraudación que asciende a los 725 mil pesos.

“Son años de pelea”, sostiene Favio, mientras sus manos recorren un centenar de hojas perfectamente acomodadas en un carpeta que documentan la estafa.

Las víctimas llevan el detalle de lo que significó ser estafados, no sólo por la cooperativa, sino por sus propios compañeros.

Nueve años de sacrificio y de ilusiones por dejar de alquilar y tener al fin un techo propio, por el que algunos tuvieron que tomar dos trabajos en simultáneo.

“Una compañera con la que trabajé 20 años me invitó a participar de esto (la tesorera de la cooperativa) y me embarqué con muchas expectativas y confianza”, recordó Marta, y afirmó que pagó todo en tiempo y forma.

Inmediatamente la mujer explicó, ya con ojos angustiosos, que tiempo después le pidió a su compañera que le avisara si algo andaba mal.

“Vos sabés cuál es mi situación, alquilo, me falta muy poco para cumplir 65 años y ya me quedo sin posibilidades de sacar un crédito”, relató Marta que fueron sus palabras y que la respuesta que recibió fue: “No, quedate tranquila”.

Una decena de víctimas, entre hombres y mujeres, sostuvieron que en cuanto se dieron cuenta de ciertas irregularidades y quisieron preguntar, de parte de la cooperativa sólo recibieron malos tratos e incluso insultos.

Todo comenzó entre 2007 y 2008 cuando las diferentes familias comenzaron a pagar por un terreno en Plottier. Ya en 2014, incluso con servicios abonados, las víctimas descubrirían que el predio pertenecía a una sociedad con un trámite de sucesión en curso.

“Ellos vendieron sus terrenos y después compraron en otro lado”, sostuvo uno de los damnificados e indicó que veían cómo fueron cambiando de autos a costillas suyas.

“Hay mucha gente que sigue pagando la cuota social, es muy doloroso admitir que te estafaron”, sostuvo un hombre. “A nosotros no nos sobra, y encima ahora estamos pagando abogados”, apuntó otro indignado.

“¿Hasta qué punto tenemos que bancarnos esto?”, se preguntó una mujer indignada por la maniobra fraudulenta.

“Somos prisioneros, pagamos por un terreno del que no podemos disponer”.Favio. Empleado de comercio

“Es estresante cruzarlos en el trabajo, ni nos miramos. Pagamos para estar en una toma”.Martín. Traumatólogo

“Nunca imaginé que entre compañeros de trabajo podía pasar esto. Hace 20 años trabajamos juntos”. Marta. Psicóloga

29 familias denunciaron a integrantes de la cooperativa por estafa.

En total se trata de 220 familias las que habrían sido damnificadas. Por el hecho, la Justicia acusó a Rubén Eduardo Serrano y a Walter González por defraudación especial.

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