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Neuquén es una de las ciudades del país que tiene uno de los deportes más particulares del mundo: el hockey subacuático. Se trata de una disciplina de conjunto, que se juega sin respirar y en el fondo de una piscina.
El equipo neuquino, integrado por hombres y mujeres, entrena en el natatorio Casa Club (Olascoaga 1539), los martes y jueves de 21 a 22 y los sábados de 14 a 16, y actualmente se prepara para un torneo nacional en Mendoza.
El hockey subacuático se juega con dos equipos, cada uno con seis jugadores, en dos tiempos de 15 minutos, en una pileta semiolímpica, con arcos de cada lado, y el objetivo, como en la disciplina convencional, es trasladar el tejo o disco para marcar goles. La diferencia es que toda la acción se desarrolla en la profundidad de una piscina.
“Lo diferente que tiene este deporte es esta tridimensionalidad, como la llamamos nosotros, que se juega en el fondo de la pileta y uno tiene que subir y bajar para respirar. Es muy importante el relevo con los compañeros. Son intervenciones muy cortas y explosivas, muy dinámicas, en las que necesitas subir y bajar todo el tiempo”, explicó la entrenadora Jesica Pellegrotti.
Cada jugador está equipado con aletas (patas de ranas), una máscara y un tubo para respirar (snorkel), gorro (similares a los de waterpolo), un palo de 30 centímetros y un guante. Para la entrenadora, el primer paso para practicar este deporte, es “adaptarse a los elementos”.
El hockey subacuático tiene sus orígenes en Gran Bretaña en la década del 50, pero a Argentina llegó a fines de los 80. Jésica Pellegrotti y Federico Matti, asistente y jugador, comenzaron a practicar la disciplina en Buenos Aires y cuando se mudaron a Neuquén, también trajeron las ganas de seguir jugando.
Junto a un par de amigos, integraron el primer equipo de la ciudad. Más tarde, la actividad fue creciendo y aunque el parate por la pandemia del coronavirus los perjudicó, el empuje por seguir desarrollando la actividad, no los detuvo.
“Este año estamos enfocados con los entrenamientos y la planificación para un torneo nacional oficial en Mendoza que se va a jugar en agosto, por la Federación Argentina de Actividades Subacuáticas”, contó Matti, quien además adelantó que quieren organizar una fecha en esta ciudad en octubre.
Para jugar el hockey subacuático, “lo mínimo que pedimos es que sepan nadar, defenderse en el agua, como para poder desplazarse, por lo menos 25 metros sin problemas. Después el resto se aprende jugando”, señaló Matti.
“Es un deporte que se juega en apnea, aguantando la respiración, esa es una de las capacidades que más trabajamos en los entrenamientos, que es la que más nos sirve para jugar. Es decir, al momento de intervenir en una jugada estás sin respirar, es por eso que la capacidad que más trabajamos es esa, más allá de la técnica que necesitas para mover el tejo, el palo y demás”, expresó el asistente.
“Disfrutar de estar en compañía de un equipo y en el agua, para mi esa es la combinación más interesante”, destacó la entrenadora Pellegrotti.
Jésica Pellegrotti y Federico Matti juegan al hockey subacuático desde hace 15 años. Ambos integraron selecciones nacionales y representaron al país en Colombia, Hungría y Canadá.
En el país, las provincias que se encuentran desarrollando esta disciplina de la Federación Argentina de Actividades Subacuáticas, son Neuquén, Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Santa Fe y San Luis.
Este año se jugará una liga nacional, con equipos femeninos y masculinos, y en Mendoza se disputará el próximo encuentro.
Además, a nivel internacional, el país cuenta con selecciones de categorías juvenil, elite y master. La pandemia interrumpió la realización del Mundial en el 2020, certamen en el que Pellegrotti era la entrenadora del equipo femenino. Ahora se ilusionan por estar en Australia en 2023.