De los mejores 10 que dio el fútbol mundial. Roberto Baggio era pura clase, elegancia y magia. Muy recordadas sus actuaciones mundialistas, más allá de que el fútbol no lo premio como se merecía. Pintaba, de hecho para figura de Estados Unidos 94' pero una fatalidad le jugó en contra: erró un penal que cambió la historia en la final ante Brasil. "Podría haberme suicidado, pienso todas las noches en ellos", confiesa hoy.
No obstante, Netflix hizo justicia y le dedicó una película que ya está en escena y se estrenó en las últimas horas. “Roberto Baggio: el divino”, una cinta dirigida por Letizia Lamartire que se centra en la historia de uno de los futbolistas más icónicos del balompié de todos los tiempos.
De la producción en sí ya hemos hablado en otros textos. Un adolescente de clase media que mantiene una tirante relación con su padre encuentra la oportunidad de fichar por un equipo grande de Italia. Luego es llamado a la selección nacional, pero las lesiones y sus problemas personales no resueltos serán obstáculos para consolidarse y cumplir su máximo objetivo: ser campeón del mundo ante la poderosa selección de Brasil. Así podría resumirse esta historia de 90 minutos de duración.
Pero no obstante hay otros aspectos menos conocidos por el gran público del ídolo que están increíblemente ligados a la Argentina, a Neuquén y a la Patagonia.
Es que Roberto es un apasionado de nuestro país e idiosincrasia. Desde siempre lo fue. Por ello ha encarado más de un emprendimiento en la zona y es propietario de una Estancia en Rivera, provincia de Buenos Aires, en el límite con La Pampa. Sí, propietario de un campo a 569 kilómetros de esta capital, unas seis ó siete horas en auto. Lo adquirió a principios de los 90 y aún lo tiene.
Desde entonces, sus visitas a la zona son frecuentes. También la gloria futbolística disfruta los únicos y maravillosos paisajes de la cordillera, pues adora el Sur argentino.
Eso sí, tan humano como Maradona, tuvo un par de encontronazos con la prensa nacional, que le cuestionó su fanatismo por la caza y lo invadió alguna vez y no le gustó...
Se hizo fana de Boca y suele aparecerse por sorpresa en La Bombonera.
Habla de Argentina, como un lugar “mágico”, o que cada vez que viene recuerda el fútbol como cuando era joven, y que observa los partidos de los jóvenes “para volver a encontrar ese sentimiento, ese amor por el juego”.
“Por eso me gusta el fútbol argentino. Existe táctica, competitividad, pero la técnica sigue siendo exquisita […] ¿Cuántos jóvenes argentinos están jugando muy bien en el fútbol del más alto nivel actualmente? Muchísimos, y pueden estar seguros de que llegarán a Europa muchos otros talentos de este país. Sólo espero que mantengan ese gusto por jugar al fútbol que tenían de niños. Lo deseo por ellos y por el fútbol del futuro” dijo Baggio en un posteo previo a su último viaje a nuestro país.
Suele presentarse en los clubes de Rivera a ver las inferiores como muestra la foto:
Roberto Baggio, una historia de 10 y bien cercana a nuestra tierra...