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Después de una década un neuquino volverá a disputar un Mundial de básquetbol y también en Letonia. En aquella oportunidad, en el año 2011, fue el zapalino Carlos Paredes y la historia vuelve a repetirse ahora con Manuel Rodríguez Ortega, ex jugador de la cantera de Independiente -hoy en Boca Juniors- quien fue convocado para jugar también un torneo ecuménico de la misma categoría, la U19, del 3 al 11 de julio. Quedará para el juvenil jugador el desafío y el sueño de emular y, por qué no, superar lo hecho por aquel gran equipo conducido por Enrique Tolcachier que llegó a meterse en las semifinales de certamen teniendo con gran figura al “Chiqui”, perdiendo la medalla de bronce con Rusia.
Manu logró ganarse el lugar por el que viene peleando ya desde el Sudamericano Sub-17 del que luego fue desafectado y cedió otra chance también el año pasado cuando en plena concentración en el CeNARD con el la preselección U18 que se preparaba para el torneo Albert Schweitzer Tournament que se disputa todos los años en Alemania tuvo que volverse debido a la suspensión de actividades por el COVID 19.
Entonces compartía equipo con Juan Conte Grand, ex compañero en Independiente y luego en Boca, club en donde ambos empezaron jugando la Liga de Desarrollo para luego alternar en la Liga Nacional. Justamente Conte Grand no pudo pasar el último filtro y quedó desafectado, pero ambos compartieron todas las concentraciones hasta que el entrenador Daniel Farabello oficializó la lista.
El plantel ya se instaló en Europa, donde antes del Mundial disputará dos amistosos en la ciudad de Riga.
Formado en la cantera de Independiente, Manuel Rodríguez se incorporó a Boca en 2019, se desempeña como ala pivote y mide 2,02 metros.
El amor al básquet corre paralelo a su formación (estudia Higiene y Seguridad) porque “para mí es muy importante seguir una carrera además de realizar un deporte, siempre hay que mirar hacia el futuro”.
Humilde y familiero comparte sus proyectos sus sueños con sus dos hermanos y hermana, mucho más con su mamá. “Es que ella jugó mucho tiempo, estuvo en la Selección Argentina y en la Selección de Neuquén. Vivió muchas cosas y me apoya para que me vaya lo mejor posible. Me gustan mucho los consejos que me da”. Esos que hoy tiene bien guardados y apenas caben en esa maleta que se llevó a Letonia, repleta de ilusiones.