Nueva York.- No hay rastros visibles de boxeador en el neuquino
Matías Vidondo: sonrisa franca, cara de bueno y soñador. Pero hay alma de deportista guerrero, esa que lo llevó a cumplir su ilusión de convertirse en profesional, luego en campeón argentino y esta noche, si los planetas se alinean, en campeón del mundo interino de la Asociación Mundial de
Boxeo (AMB). Como en el guión de una película impensada, el Matador, que nació en Neuquén pero se convirtió en boxeador cuando se instaló en Rosario para estudiar medicina, tiene nada menos que en el Madison Square Garden de esta ciudad un reto con la historia y tal vez único (como suelen ser las oportunidades en el boxeo) ante el invicto cubano Luis Ortiz. La pelea será televisada por Space (Combate Space), desde aproximadamente las 23:30.