Hebe esbozó un arrepentimiento con una carta pública en la cual aseguró que no conocía su trabajo en las villas. Sin embargo, incluso en ese texto se preguntó: "¿Dónde estaba Dios cuando arrojaban vivos a nuestros hijos al mar?".
La visita de Bonafini al
Vaticano se empezó a negociar el año pasado. La titular de la organización de derechos humanos confesó en público que el Obispo de Roma la había invitado en varias oportunidades a un encuentro privado. Sin embargo, desde Argentina respondieron que no habría cónclave hasta tanto la Iglesia reconociera que tuvo "mucha participación" en la represión durante la última dictadura.
Este año hubo un gesto de la Santa Sede que pareció escuchar parte de los pedidos de Hebe. El Vaticano anunció que desclasificará archivos secretos de la dictadura argentina. La decisión fue tomada con escepticismo porque según creen en Madres podría haber materia que fue quemado o que nunca verá la luz.
"El Papa amplio y reformista afuera se comporta como un Papa estrecho y conservador dentro. Como Papa conduce a todos. Como peronista a una parte. Y a cinco meses de gestión, recibir a Bonafini es como hacerle la cruz a la mayoría, que votó por el macrismo", analizó Roa en su editorial.