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El predio extramuros de la ex Unidad Carcelaria 9 es un hervidero de 200 operarios que trabajan sin descanso para levantar allí el parque abierto "Jaime de Nevares", que teñirá de verde un área equivalente a cuatro manzanas. La obra entró en el último tramo y estará lista para el 12 de septiembre, cuando se celebre el aniversario de la ciudad. El nuevo pulmón céntrico costará más de 70 millones de pesos e incluirá una pista de skate, canchas de fútbol-tenis y ping pong y una enorme fuente de agua.
Junto con el parque, se inaugurarán tres nuevas calles que atraviesan el predio y mejorarán la conectividad. Una de ellas prolonga Juan XXIII hacia el este, donde se topa con Villegas, que se extiende en una curva hacia el sur. Además, se abrirá una vía paralela a Alderete, que conectará con Illia.
"Es un espacio abierto, con idea de que se pueda circular lento, como en el Parque Central, porque va a tener una plaza blanda para niños pequeños y otro sector de juegos para los más grandes", detalló Santiago Morán, secretario de Movilidad.
Agregó que el parque contará también con un "skatepark" para que los jóvenes practiquen piruetas con sus patinetas y un sector "de canchas de fútbol-tenis y ping pong, que dona Provincia". Otro atractivo será la plaza cívica con un espejo de agua semicircular, donde erigirán un mástil y el tótem que identifique al espacio verde.
Morán recordó que la obra se construyó a partir de un diseño que elaboraron los arquitectos del Municipio, y gran parte de los trabajos se realizan con personal propio. Destacó que eso les permitió "reducir mucho los costos de mano de obra" y terminar el parque "en un tiempo récord".
Hoy hay 200 obreros que avanzan en simultáneo con las distintas etapas. La mayoría son empleados del área de Servicios Públicos y en los próximos días se sumarán otros 60 operarios de Espacios Verdes.
Además de la mano de obra municipal, el Municipio licitó cuatro obras complementarias a través de la Secretaría de Coordinación. El costo total de esas contrataciones es de 65 millones de pesos.
La firma Servipet ganó dos adjudicaciones para el nuevo parque, una por 16,7 millones para la consolidación de calles y otra por 15,8 millones para pavimento. El alumbrado público quedó en manos de Hugo Alberto Calio por 15,7 millones y la ejecución de veredas fue para Limayser, por 17 millones.
A esos gastos se suman las compras de insumos para los trabajos que ejecuta la Secretaría de Movilidad. Aunque no se difundió el número final, entre semillas y plantas, tierra, hormigón y cañerías, la inversión supera los 7 millones.
Alejandro Nicola, el secretario de Coordinación, recalcó que el grueso de la infraestructura está listo, y para las próximas dos semanas queda pendiente la mitad del asfalto, la mitad de las veredas perimetrales y el arbolado.
El césped se sembró, en lugar de comprar panes, de modo que no se verá demasiado verde el día que corten las cintas. Habrá que esperar hasta la primavera.
Mientras que el parque extramuros entra en la recta final, el “pulmón verde” del predio intramuros sigue sin avances. Ese sector de la ex cárcel quedó en manos de la Provincia, que optó por una campaña de consulta ciudadana y un concurso nacional de ideas para definir el diseño del futuro espacio recreativo.
Tras meses de sondeos y propuestas, a fines de 2018, el concurso llegó a la etapa de premiación. Ganó un proyecto de los arquitectos Matías Forsetti y Santiago Giuliani, que prevé la conservación de la ex prisión como sitio de la memoria y una red de senderos peatonales rodeados de árboles, más áreas deportivas y culturales.
La obra se frenó en 2019 por una medida cautelar, que luego se destrabó.
En los últimos meses, se avanzó con el proyecto ejecutivo, pero aún no se informó de plazos ni fechas para que inicien la obras necesarias.