Sebastián Villarreal, quien será trasladado a un neuropsiquiátrico por el salvaje y violento ataque a puñaladas que perpetró contra la ex bailarina de Showmatch y profesora de danza Julieta Antón, y su compañera Sofía Bovino (fue herida cuando intentó protegerla), tiene un pasado signado por la violencia. Según las pericias, Villarreal sufre una “descompensación psicótica” y padece un “trastorno psicótico crónico y retardo mental”.
Walter Villarreal, el padre del joven de 30 años que acosaba a Julieta Antón y que el martes atacó a puñaladas a las dos bailarinas en una escuela de danza del barrio porteño de Palermo, aseguró que, de niño, fue maltratado por su madre, quien hace 15 años se encuentra internada en una clínica psiquiátrica.
Luego de que el agresor fuera diagnosticado con "trastorno psicótico crónico y retardo mental" por el equipo interdisciplinario de Salud Mental del Hospital Tornú, su padre -desde hace años vive en Neuquén- dijo que nunca pensó que su hijo podía tener "una patología de ese tipo" y contó que tanto el imputado como su hermano gemelo "tuvieron una muy mala vida en la niñez" ya que recibió "golpes en la cabeza con objetos contundentes".
"Cuando yo reaccionaba, ella me echaba de la casa, era una situación muy difícil para mí y para ellos", dijo este jueves en diálogo con el canal de noticias C5N. Luego precisó que cuando sus hijos tenían 10 años obtuvo la custodia, y que en ese momento los llevó a un sanatorio para que fueran revisados. Sin embargo, los resultados no indicaban la presencia de ninguna secuela. "Me hicieron entender que les había hecho perder el tiempo por llevarlos", contó el padre se Sebastián Villarreal.
"Yo me voy a Neuquén cuando ellos tenían 15 años. Ellos se quedaron estudiando el secundario en La Plata, y cuando me los quise llevar a los 18 me dijeron que no porque tenían su vida ahí y los respeté, pero siempre estuve y estoy siempre. Yo estoy constantemente yendo y viniendo", aseguró, y agregó que Sebastián y su hermano se quedaron viviendo en la casa de su abuela paterna.
"Ayer trascendió que en las redes sociales él escribía que había tenido una vida difícil y que había sufrido abusos cuando era chico, ¿usted tenía conocimiento de eso?", le preguntó el periodista Claudio Rígoli. "No, me sorprendió, nunca me dijo nada, tampoco al hermano. La verdad es que estoy muy sorprendido, muy consternado. Encontrarnos con esta situación nos descontroló a todos porque nos va a cambiar la vida todo esto", expresó el hombre, que además de pedirle disculpas a las mujeres atacadas y a sus familiares dijo que se dedicará a acompañar a su hijo y "ayudarlo en lo que pueda".
Sebastián Villarreal, quien tenía una obsesión con Julieta Antón y la acosaba en las redes sociales y hasta en clases virtuales -con chistes de mal gusto, límites básicos cruzados, chats constantes-, se introdujo en el circuito de la comedia musical como pudo. Participó de pequeñas producciones locales, de cursos y de congresos donde conoció a figuras como la cantante Valeria Lynch y la bailarina de tango Mora Godoy, con las que se sacó fotos.
En 2015, al enterarse de un casting para soñadores del Súper Bailando de Marcelo Tinelli, se presentó para cumplir su "sueño" de ser el partenaire de una famosa.
Este miércoles en Hay que ver pusieron una aparición que tuvo en la prueba que hoy, a la luz de los acontecimientos, es significativa. "Hace 36 horas que estoy acá y es un placer. Una felicidad bárbara. No me quiero ir más”, aseguró Sebastián Villarreal para la cámara del programa Este es el show, luego de ser presentado como el joven que había “conmovido a todos” porque viajó con antelación desde Berisso para llegar primero a la selección.
En 2018, Sebastián Villarreal tuvo un altercado con un profesor de danza. Vía Facebook, aseguró haber sido echado de mala manera de una academia y el docente, un experimentado bailarín platense, le contestó: “Nadie te echó, Sebastián. La primera clase sirve para nivelar y ver en qué situación de estudios te encontrás, lo cual en tu caso es nulo ya que no sabés ni los nombres de los pasos. No se te juzga si se te cayó una chica o no, pero la experiencia que citás en estos tres años de estudio no fueron suficientes para llevar adelante un solo paso. Se te invitó a mirar la clase para que veas y mínimamente puedas ver de qué se trata una clase de partenaire y te retiraste muy ofendido”. “Sos un maleducado, fijate bien lo que ponés. No te equivoques conmigo, flaco”, le contestó Villarreal.
El martes por la tarde, en la escuela de baile "El Club de la Danza", ubicado en Federico Lacroze 2090, en el barrio de Palermo, Sebastián Villarreal, quien tenía una obsesión con Julieta Antón, tenía clase con la joven. En un momento, agredió a las dos mujeres con un cuchillo y terminó reducido por la Policía de un disparo en un glúteo. Tras las pericias, decidieron enviarlo a un neuropsiquiátrico.
Ante la declaración de testigos que afirmaron que Villarreal manifestó durante el ataque que iba a matar a las dos víctimas, el fiscal resolvió cambiar la imputación, que antes era por "lesiones graves agravadas por ser la víctima una mujer, en contexto de violencia de género", por la de "tentativa de femicidio", que tiene una pena de entre 10 y 20 años de cárcel.