Además de pagar una multa de 2000 dólares, Moore deberá pagar 145 dólares a cada una de las víctimas que fueron expuestas en su página web.
Is Anyone Up? nació en 2010. Allí iba publicando fotos de hombres y mujeres, muchas veces tomadas de sus perfiles de Twitter y Facebook, como represalia por dejar a su pareja. Algunas de las fotos salieron tras hackear ordenadores de ex novias de clientes. La web, que cerró en 2012, pasó a manos de un grupo antiacoso escolar, en 2012. Llegó a sumar 30 millones de páginas vistas al mes, una cifra que le permitió llegar a sumar hasta 10.000 dólares al mes en publicidad.
Su invento no sólo mostraba desnudos sin permiso: incluía nombres reales y datos de contacto de las víctimas. Uno de los aspectos destacados era su ánimo de escarnio, pues incluía perfiles de redes sociales y el lugar de trabajo de los protagonistas del contenido.