POR CAMILO CIRUZZI - Especial
Empresas de todo el país llegan todas las semanas a recorrer Neuquén con la intención de encontrar un nicho en el que desarrollarse o prestar sus servicios.
La última misión de porte tuvo lugar el 22 y 23 de julio, cuando encabezados por el ministro de producción de la provincia de Buenos Aires, Javier Tizado, llegaron más de 20 empresas. Una especie de mascarón de proa de un desembarco mucho más grande que ocurre de manera constante.
El contexto
La clave de esas llegadas tiene que ver con la capacidad instalada subutilizada de los principales cordones industriales del país. La contracara es la mínima industria neuquina, que sola no puede abastecer lo que las operadoras demandan.
Pero no todo es tan simple. Neuquén casi no tiene superficie industrial para nuevas empresas y lo que hay, en su mayoría, no tiene servicios. En ese sentido, el gerente del Centro Pyme, Julián Cervera, sugirió: “Que los interesados en instalarse en la provincia lo hagan mediante asociaciones con empresas locales o financiamiento a pymes que ya estén operando. Queremos que se complementen. No es fácil enterrar plata sin tener experiencia en el rubro”.
Por su parte, Edgardo Phielipp, vicepresidente primero de la Federación de Cámaras de la provincia (Fecene), que fue quien recibió a la delegación bonaerense, coincidió con Cervera en que es notorio que las empresas locales no pueden abastecer la demanda creciente. No obstante, durante el encuentro con Tizado y sus representados, les aclaró de manera frontal que no quieren “tráileres que emitan facturas” que consigan contratos mediante dumping y que al no cubrir costos opten por retirarse, con consecuencias negativas para toda la actividad.
“Es importante la asociación, la radicación, además del desarrollo de las actuales empresas locales, que son muchas”, agregó.
La delegación de Tizado incluyó empresas de rubros variados de Mar del Plata, Olavarría, Avellaneda, Esteban Echeverría, La Plata, Luján, Moreno, San Miguel y Vicente López. Y si bien hubo empresas de porte como QM Equipment o Calfor Pampeana, hubo otras “flojas de papeles” que incluso llegaron a plantear que Mar del Plata era la capital del off-shore y que tenía un know-how que hacía falta en la capital del shale argentina, lo que despertó alguna risa contenida entre los neuquinos.
Esta situación, que a priori parece aislada, es un común denominador entre quienes quieren invertir pero desconocen el negocio petrolero y despierta evidentes resquemores.
En su momento, el titular de Petroleros Privados, Guillermo Pereyra, rechazó la llegada de neófitos a la provincia, porque “existen casos en los que empresas de otras provincias fijan como domicilio legal un estudio jurídico, trabajan medio año y cuando terminan sus contratos desaparecen, en la mayoría de los casos dejando salarios sin pagar”.
Si bien Pereyra aseguró que la responsabilidad final es de las productoras, planteó que las empresas bonaerenses deben cumplir con la ley neuquina para evitar esta situación.
Es un debate que promete nuevos capítulos, que se seguirán escribiendo al ritmo de la llegada de inversiones y el crecimiento de la cuenca neuquina.