El último caso tratado con éxito por el equipo médico del
Castro Rendón ocurrió a fines de diciembre. Una mujer embarazada de 38 años fue diagnosticada con acretismo, pero la obra social no le cubría la operación y el Hospital de Cipolletti la derivó con más de 30 semanas de gestación.
Los médicos de los servicios de Obstetricia, Ginecología, Urología, Hemoterapia, Terapia Intensiva, Neonatología y Anestesiología del hospital neuquino iniciaron un operativo de urgencia y en menos de 24 horas le realizaron la operación.
Esta mañana, ante la prensa, señalaron que el número de consultas y la asistencia de embarazos con diagnóstico prenatal acretismo ha ido aumentando significativamente en el tiempo, vinculada al incremento de las prácticas de cesáreas.