En el caso de los que roban comercios, saben que no cuentan con sumas importantes de efectivo, salvo las panaderías, que incrementan la venta de tortas fritas considerablemente, por lo que no vale la pena correr mayores riesgos por un escaso botín.
40 por ciento crecieron los robos con armas en la provincia.
El dato surge de un informe oficial que compara el primer trimestre del año con el mismo periodo del 2015. En lo que va del 2016, en la provincia ya se secuestraron un centenar de armas y se sigue investigando.
Para las entraderas, si bien los delincuentes cuentan con la fija de que la mayoría de las familias se quedan en la casa, son consientes de que dejarían muchos rastros que podrían facilitar la captura.
No obstante, aseguraron que sigue habiendo delitos y que los más comunes en las jornadas de lluvia, como las que se vienen repitiendo desde el lunes, son el robo de autos y de ruedas de auxilio, que también merman considerablemente.
"Además, no te olvides que los delincuentes también viven en barrios, como les pasa a un montón de vecinos, que quedan anegados, padecen de filtraciones en los techos y los dramas propios que ocasiona la lluvia, por lo que también se quedan más tiempo en la casa", concluyó un uniformado.