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En Toma Norte se quejan por ruidos en un templo

Los vecinos afirman que realizan actividades hasta la madrugada.

Sofía Sandoval

ssandoval@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Hace casi dos años, Arnaldo Alarcón sintió el frenazo de un colectivo y una serie de cánticos que cortaban el silencio de una tarde tranquila en Toma Norte. No se imaginaba que esa fiesta, que se prolongó hasta la madrugada en la esquina de su casa, era el rito de creación de una iglesia protestante que no lo dejaría dormir tres veces a la semana.

Arnaldo llegó a la manzana 17 de la toma cuando no había más que una barda desierta. Con el tiempo, el barrio fue creciendo y comenzaron las asperezas con sus vecinos por los ruidos y la tenencia de perros agresivos.

Hace menos de dos años, en la esquina de su casa se construyó una iglesia que realiza actividades lunes, miércoles, viernes y domingos. “Hay un cachengue bárbaro”, se quejó Alarcón, durante una tarde tranquila en la que el templo parecía desierto.

Según explicó, al menos tres veces a la semana se reúnen al lado de su casa decenas de personas que tocan instrumentos y cantan desde las ocho de la tarde hasta la medianoche. “Ya anduve por todos lados con el reclamo pero no me dan respuesta; ya no sé qué hacer para quejarme por las buenas”, indicó.

El vecino, que trabaja como bicicletero, detalló su periplo por distintas oficinas y cubículos de la administración pública, donde denunció al templo vecino por la falta de personería jurídica y ruidos molestos. Aunque le prometen una posible multa y hasta el secuestro de los parlantes, las respuestas nunca llegan y Alarcón aún espera una solución.

Sus denuncias comenzaron en la Dirección de Cultos y siguieron en la delegación del barrio Progreso, donde presentó una queja por ruidos molestos. “El último miércoles estaban con música y gritos hasta las 12 de la noche, cuando fui a quejarme a la comisaría”, relató Alarcón, quien quiso firmar un petitorio para exigir que se fueran pero no contó con el apoyo de sus vecinos.

Después de meses de quejarse, Alarcón consiguió que se organizara una mediación, en donde, según detalló, los pastores explicaron que hicieron la iglesia con esfuerzo propio y con los recursos disponibles. “El tema es que la construyeron sin pensar en lo legal, en hacer los papeles necesarios y en consultar si los vecinos estaban de acuerdo con tener una iglesia al lado”, explicó Arnaldo. Tras el encuentro, los ruidos de los instrumentos y los cantos se calmaron por una semana. Cuando Arnaldo pensó que ya podía descansar tranquilo, el sonido regresó. “Se quedan hasta las doce de la noche y llenan toda la vereda de autos”, dijo.

En el tema intervino la Defensoría del Pueblo, que solicitó a la Municipalidad que enviara inspectores con los equipos necesarios para medir la contaminación sonora de los amplificadores que utiliza la iglesia.

“El problema fue que, antes de venir, les avisaron a los pastores y ellos forraron la iglesia de telgopor y se cuidaron de no hacer ruido”, detalló. Ese día, Alarcón se enojó con los inspectores y los empleados municipales constaron en el acta que no habían podido hacer la medición.

Así, el trámite parece estar trabado y Alarcón no sabe a quién acudir para acabar con los ruidos que no lo dejan pegar un ojo. “Se ha convertido en un negocio muy lucrativo el tema de las iglesias, acá en el barrio, hay al menos cuatro en 150 metros”, detalló.

Desde el Municipio aseguran que hay pocas denuncias

Aunque la Dirección de Cultos de la Municipalidad no es la encargada de dar de alta los templos religiosos, sí cuenta con un relevamiento de la cantidad de estos espacios que están registrados legalmente.

Consultado por LM Neuquén, el director de Culto, Norman Vera, aseguró que no cuentan en su padrón con datos de una iglesia situada en esa dirección, aunque sí registran otras en espacios cercanos dentro del barrio.

“En general, cuando se hacen este tipo de reclamos, pedimos que hagan una denuncia específica con los horarios detallados para que los inspectores de cuidado ambiental puedan detectar el nivel de ruido”, explicó Vera y aclaró que las quejas por ruidos molestos no llegan sólo de las iglesias sino que la mayoría de los vecinos no respeta el horario de descanso establecido por la ordenanza.

“Tenemos 400 iglesias registradas y el año pasado sólo tuvimos entre 10 y 12 denuncias por ruidos molestos”, detalló el funcionario, quien aseguró que en muchos casos las denuncias responden a problemas personales entre los vecinos.

Vera recordó la importancia de que los vecinos intenten convivir con todas las instituciones, sean religiosas o no, y aseguró que la dirección a su cargo busca establecer instancias de mediación para resolver los conflictos.

El avance de las iglesias evangélicas

Según publicó LM Neuquén en marzo de este año, en la ciudad hay 237 iglesias registradas en la Dirección Provincial de Religión y Culto, donde el año pasado se inscribieron 20 entidades nuevas.

Con estas cifras, la ciudad lidera el ranking provincial en cantidad de templos, seguida por San Martín de los Andes, Centenario y Zapala.

Según el director de Religión y Culto de la provincia, Germán Cazeneuve, “en el interior, la presencia de la iglesia católica fue muy fuerte en otros tiempos, y hoy podríamos decir que se encuentra en una situación de estancamiento. Por otro lado, encontramos una fuerte presencia de las iglesias evangélicas”.

El funcionario destacó que existen muchos otros centros evangélicos en la provincia que funcionan sin personería jurídica ni la documentación correspondiente en galpones y casas de familia, por lo que la cantidad de templos podría ser aún mayor de las existentes en los registros oficiales.

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