"Esta iluminación especial, esta energía típica de Caravaggio, sin correcciones, con mano segura, y las materias pictóricas, hacen que este cuadro sea auténtico", declaró en una rueda de prensa en París el experto Eric Turquin, aunque dijo que "habrá más controversias que peritajes" sobre el cuadro.
Turquin cuenta sin embargo con un apoyo importante, el de Nicola Spinoza, ex director del museo de Nápoles y uno de los grandes especialistas mundiales de Caravaggio quien aseguró que la obras es auténtica pese a que no haya una prueba tangible.