22 palabras por minutos se escriben, en promedio, a mano. Con la computadora se estiman 35.
Investigadores de la Universidad de Washington aseguran que escribir a mano mejora el aprendizaje de una forma que no consigue un teclado. Y este no es el único beneficio, sino que se consigue retener mejor la información en cuestión durante más tiempo y de forma más sencilla.
Es cierto que, a la hora de tomar notas o apuntes, un teclado permite recoger más información que si utilizamos un bolígrafo, pero la información que nuestro cerebro es capaz de almacenar es mucho más inferior. Por lo que, aunque una computadora permita escribir una media de 35 palabras por minuto, frente a las 22 de escribir a mano, ésta última facilita la comprensión y la fijación de los conceptos.
Además, las personas que pierden este hábito de escritura tradicional con el tiempo se vuelven más mecánicos y pierden la legibilidad de su caligrafía. Escribir a mano hace reflexionar a las personas sobre la información en cuestión, les permite rectificar más fácilmente y además refleja la personalidad.