"El PSOE votará no a la candidatura de Rajoy en la investidura", anunció el número dos de los socialistas, César Luena.
El PP y el PSOE se mantuvieron como primer y segundo partidos en los comicios, pero la irrupción de los emergentes Podemos y Ciudadanos les restó casi 5,5 millones de votos en conjunto, mermó considerablemente su número de diputados en un Congreso con 350 asientos y una mayoría absoluta situada en los 176, y convirtió la cámara en un campo de batalla imprevisible.
El PP mantiene 123 de los 186 de la anterior Legislatura y el PSOE 90 de los 110 que tenía. Sólo una suma con los socialistas permitiría a Rajoy formar un gobierno estable bajo la forma de una gran coalición a la alemana. La opción de formar gobierno en minoría sólo podría considerarla si los socialistas se abstienen en su investidura. Pero Luena insistió en que votarán en contra.
"El PSOE actuará con prudencia y responsabilidad y es el PP el que debe intentar formar un gobierno, pero el PSOE va a votar no a la investidura de Mariano Rajoy", dijo.
Se espera que la decisión tomada por Pedro Sánchez, que ayer además anunció que se presentará a la reelección al frente del PSOE pese al hundimiento del partido, sea ratificada el sábado en el comité que ha convocado el partido, a pesar de la presión que el PP y también Ciudadanos ejercieron hoy sobre él.
Los mercados entran en pánico
La Bolsa española se desplomó ayer por la incertidumbre política tras las elecciones generales del domingo, que deja a España con la formación de un nuevo gobierno en el aire. El selectivo Ibex 35, el principal indicador del parquet madrileño, se desplomó un 3,62 por ciento, con lo que perdió el nivel de los 9400 puntos al cierre de lo que fue la peor sesión desde septiembre. Y la prima de riesgo subió hasta los 122 puntos básicos.