El actor y la modelo han sabido crear un hogar acorde a todos sus gustos y necesidades, teniendo su propio paraíso en Tigre.
Facundo Arana y María Susini han convertido su hogar en un verdadero refugio natural, donde disfrutan de la tranquilidad del campo junto a sus tres hijos, India, Yaco y Moro. La familia vive en una extensa propiedad rodeada de vegetación, animales y un ambiente ideal para conectarse con la naturaleza y la vida al aire libre.
Ubicada en un terreno de varias hectáreas, la propiedad cuenta con un gran parque que alberga una variada fauna doméstica. Perros, conejos, patos, caballos, cerdos y ovejas conviven en armonía con la familia. Además, poseen un establo diseñado especialmente para el cuidado de los caballos, donde los niños pueden aprender y disfrutar del contacto con estos animales. Pero su amor por la naturaleza no se limita a la fauna: han construido una huerta cuidadosamente mantenida, donde cultivan verduras y hortalizas para cocinar con productos frescos y naturales, promoviendo una alimentación saludable y sustentable.
Uno de los espacios más especiales de la casa es el amplio parque, donde María Susini encuentra el lugar perfecto para practicar yoga y meditación al aire libre, rodeada de paz y serenidad. Esta conexión con la naturaleza también se refleja en su rutina diaria, aprovechando cada rincón del lugar para actividades de relajación y bienestar. Por su parte, Facundo Arana ha dedicado un sector exclusivo dentro de la vivienda para su gran pasión por la pintura. En su estudio, rodeado de pinceles, óleos y bastidores, da rienda suelta a su creatividad en un entorno que lo inspira constantemente.
En cuanto al diseño de la casa, la decoración refleja la sencillez y calidez que caracteriza a la familia. El living se destaca por sus cómodos sillones blancos, decorados con mantas rústicas, creando un ambiente acogedor y relajante. La chimenea de leña, ubicada en el centro del hogar, se convierte en el lugar de encuentro familiar durante los días fríos, generando momentos de unión y tranquilidad.
Un detalle curioso que llama la atención es la presencia de un pequeño tren cuyas vías recorren la parte superior de una de las habitaciones, reflejando el espíritu lúdico y creativo de Arana. Este toque original resalta la personalidad del actor y su amor por los pequeños detalles que hacen de su hogar un espacio único y especial.
Más allá del confort y la estética, lo que realmente distingue a la casa de Facundo Arana y María Susini es su conexión con la naturaleza y el estilo de vida que han elegido para ellos y sus hijos. La posibilidad de vivir en contacto directo con los animales, cultivar sus propios alimentos y disfrutar del aire libre ha convertido su hogar en un refugio de armonía y bienestar.