Desde sus redes sociales, Silvina Luna bajó un mensaje concientizador luego de toparse con algunos comentarios negativos respecto a cómo se encuentra su rostro. Con el objetivo de que dejen de hacerse comentarios sobre el cuerpo ajeno, habló desde su lugar.
La crueldad en las redes sociales, a veces es moneda corriente. Es por eso que Silvina Luna tomó la palabra con un video para tratar de calmar las aguas y producir que la gente piense dos veces las cosas antes de lanzar una opinión que puede herir al otro.
“Esta soy yo, sin maquillaje, sin filtro y sin bótox ni rellenos. Hace años que dejé de hacerlo. Quería comunicarles esto porque ayer subí un reel y me encontré con un montón de comentarios muy crueles”, reveló sobre cómo se encuentre ella actualmente y lo que había sufrido por parte de alguno de sus seguidores.
“Yo por ahí estoy más curtida, pero hay muchas chicas, adolescentes y no, a las que con un mensaje tan dañino las pueden matar, de la misma manera que con un mensaje hermoso las pueden elevar y ayudar un montón”, explicó sobre la gravedad que pueden llegar a tomar estos dichos.
“Viven preguntándome qué me pasó, qué me pasa en la cara... ¡Pasaron los años! Tengo 42 años. Quizá se quedaron con la imagen de la chica de 22. Y me pasó la vida”, mencionó sin ningún tipo de pudor y aceptando se tal cual es.
“Justamente, la enseñanza que tuve fue que buscando mi valía en lo exterior tomé una decisión de la que hoy me hago cargo de las consecuencias, de pie y firme”, aseguró respecto a que se dio cuenta que las personas no son lo que se puede ver en su parte exterior.
Vale recordar que Silvina Luna se somete a diálisis 3 veces por semana debido a una enfermedad que sufre desde el 2013 en sus riñones. Esto le produjo una intoxicación de metacrilato, que luego se convirtió en hipercalcemia. Es por eso que ella debió cambiar la vida que había llevado desde su salto a la fama.
“Entonces, cuando leo esto, me encantaría regalarles que puedan mirarse interiormente, para darse cuenta que la valía no está en si tenés la cara más redonda, en si estás más gorda o más flaca. No se opina de los cuerpos ajenos. No se opina del cuerpo, ni de la cara ni de la ropa de otro. A veces siento compasión por esa gente que escribe esas cosas, porque digo: ‘¿Qué proyectan en uno que les saca lo peor de sí: la ira, la envidia, la bronca?’”, exclamó bajando su mensaje.