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Desde hace algunos meses se dio a conocer que la relación entre Fátima Florez y Norberto Marcos había llegado a su fin. Si bien ambos intentaron ser cautos con la noticia, finalmente terminaron confirmando que se encuentran distanciados y a la espera de saber qué sucederá con ellos. La situación es tan delicada que ella no logró contener las lágrimas al hablar sobre él.
Luego de 23 años, Fátima Florez y Norberto Marcos decidieron ponerle un punto a la relación. Sin embargo, aún no definieron si es el punto final de esta historia o si estarán dispuestos a escribir un capítulo más de este amor que los acompañó en gran parte de su vida.
En este sentido, ella se hizo presente en LAM para participar eventualmente como angelita y mencionó cómo se encuentra desde que tomaron esta decisión: “Cuando vuelvo a tocar el tiempo siento que no lo superé del todo. Me angustia tocar el tema”.
Asimismo, confesó, con lágrimas en los ojos, cómo es que se toman este tiempo: “No me gusta decir la palabra ‘separados’. Estamos viviendo en casas separadas, pero estamos unidos por el amor, porque nos seguimos amando y nos seguiremos queriendo, y también seguimos trabajando juntos”.
Ante esta situación, no temió a la hora de exponer cuán afectada se encuentra por el momento amoroso que vive: “Esto me hace mal porque estuve toda mi vida con él, desde que tengo 19 años. Mirá el tiempo que pasó y mirá como estoy hoy. Son muchos meses. Yo digo que es el gran amor de mi vida”.
Además, respecto a la incertidumbre sobre si continuará o no, Fátima Florez aclaró que existen posibilidades de que el amor los vuelva a unir: “Estoy procesando todo esto. Nosotros estábamos acostumbrados a convivir y trabajar juntos, estar todos los días las 24 horas por ahí es mucho. Seguramente, este respiro nos va a hacer muy bien a los dos porque somos buena gente ambos”.
En esta sintonía, las esperanzas de una reconciliación amorosa aumentan debido a que Norberto Marcos también abrió la puerta a esto: "Ustedes saben que en las parejas pasan cosas y puede haber un impasse. No quiere decir que nos llevemos mal. Somos como cualquier pareja que se puede desgastar y luego recomponer. Sólo Dios sabe lo que pasará".