El empresario y dirigente político volvió a hablar de su escandalosa separación de la modelo.
La separación entre Roberto García Moritán y Carolina “Pampita” Ardohain fue muy escandalosa en su momento. Ahora, si bien aquellos hechos quedaron en el pasado, suma un nuevo capítulo. Esta vez, fue el dirigente político quien volvió a hablar del tema y reconoció que quedó una charla pendiente con la modelo tras la ruptura.
Todo se dio en La Mañana con Moria, cuando Moria Casán fue directo al hueso con una pregunta filosa: “¿Qué cosa no te perdonó Pampita todavía? ¿Una infidelidad, una mentira, un engaño?”, indagó en vivo. Lejos de esquivar el tema, Moritán respondió con sinceridad y dejó en evidencia una deuda emocional entre ambos: “No tuvimos esa conversación todavía porque todo fue muy rápido. No hubo espacios, no fue una separación normal”.
Según explicó, el contexto fue determinante y jugó en contra de cualquier intento de diálogo: “Cuando me separé, todavía era ministro y Caro había pedido que sacara mis cosas (de su casa). Le pedí a mi hermano Francisco que se ocupara. Estaban las cámaras muy encima”. En ese sentido, reflexionó sobre cómo influyó la exposición mediática en el desenlace del vínculo: “Las decisiones que uno toma cuando hay tanta presión y las emociones tan a flor de piel, a veces no son las más racionales”.
Así, el empresario dejó entrever que, más allá de los rumores y versiones que circularon, lo que realmente quedó pendiente con Pampita fue una conversación profunda que nunca llegó a darse.
A un año y medio del divorcio, Roberto García Moritán decidió hablar sin filtros sobre las consecuencias personales y profesionales de la ruptura con Pampita, sorprendiendo con una frase contundente: “Perdí todo”.
El alejamiento, que se hizo público en septiembre de 2024, generó gran repercusión en los medios de espectáculos. Durante la entrevista, el ex funcionario porteño enumeró lo que sintió que había perdido. “Familia, laburo, credibilidad, confianza… todo”, expresó, dejando entrever el impacto emocional que tuvo atravesar un divorcio tan comentado.
El dueño de restaurantes también apuntó contra el contexto mediático que rodeó la ruptura, señalando lo difícil que resultó escuchar opiniones ajenas sobre su vida privada. “Veía gente hablando sin saber, diciendo cosas que no tienen nada que ver conmigo”, afirmó. Así, dejó en claro el desgaste que significó la exposición pública y cómo muchas veces se sintió incomprendido frente a las versiones que circulaban en los medios.
A pesar de lo vivido, Moritán destacó que no guarda rencor hacia la modelo y que conserva un profundo respeto por la familia que formaron juntos. “Solo tengo buenos recuerdos”, aseguró, aunque reconoció que en ciertos momentos extraña aquella etapa de su vida. Su enfoque actual, señaló, está en mantener un vínculo saludable por su hija Ana, priorizando el bienestar de la menor por encima de cualquier diferencia personal.
Sobre su hija, el empresario fue categórico: “Es lo único importante”. Finalmente, reconoció que las heridas no están del todo cerradas. “Con el tiempo uno resignifica lo vivido y aprende a enfocarse en el presente”, señaló. La crudeza de sus declaraciones generó repercusión inmediata en redes sociales, donde muchos valoraron su sinceridad y la franqueza con la que compartió un capítulo tan difícil, aunque otros lo criticaron por considerar vacías sus expresiones.