El ingenioso truco para armar un ventilador casero sin electricidad ni motor

Con la llegada de los días calurosos, este sencillo truco con una botella de plástico te permite fabricar tu propio aparato para refrescarte.

Con el calor del verano próximo a llegar y sin necesidad de electricidad ni motor, se puede construir un ventilador de mano usando materiales que casi todos tienen en casa: una botella de plástico de medio litro, una varilla o palito largo, un trozo de cuerda de unos 40 centímetros y dos trozos de cartulina para las aspas.

El resultado es un ventilador manual que funciona con el mismo principio que un trompo o una peonza: enrollás la cuerda y al tirar hacés girar las aspas con fuerza suficiente para generar una corriente de aire.

Es un proyecto ideal para hacer con chicos, para campamentos o excursiones, o simplemente para reciclar botellas en lugar de tirarlas.

Cómo hacer el ventilador con botella paso a paso

  • Paso 1: Hacer los tres agujeros. Calentá un clavo o elemento metálico fino y perforá tres puntos de la botella: el centro del tapón, el centro del cuerpo de la botella (a mitad de altura) y la base inferior. Los tres agujeros deben quedar alineados y tener el mismo diámetro que la varilla que vas a usar como eje central.
  • Paso 2: Preparar la cuerda. Tomá un trozo de cuerda o alambre fino de unos 40 centímetros e introducilo por el agujero del centro de la botella, desde afuera hacia adentro. Empujalo con ayuda de la varilla hasta que entre completamente y luego sacalo por la parte superior, por el agujero del tapón abierto.
  • Paso 3: Hacer el nudo y colocar la varilla. Hacé un nudo simple en el extremo de la cuerda que asoma por arriba. Luego introducí la varilla por el agujero de abajo y subila hasta que el nudo quede enrollado alrededor de ella, justo en el centro de la botella. Tirá desde el extremo libre de la cuerda para que el nudo baje y quede bien posicionado en el medio.
  • Paso 4: Cerrar el tapón y armar las aspas. Cerrá el tapón enroscándolo. La varilla quedará sujeta y pasará por los tres agujeros de abajo a arriba. Tomá dos trozos de cartulina del mismo tamaño y atravesalos con la punta de la varilla que sobresale por arriba, colocándolos en forma de cruz. Apretá bien para que queden firmes y no se muevan cuando las aspas giren.
  • Paso 5: Enrollar y usar. Enrollá toda la cuerda alrededor de la parte inferior de la varilla o hacé girar las aspas en sentido horario hasta tensar la cuerda por completo. Hacé un nudo en el extremo libre para tener de dónde tirar. Para usar el ventilador: sostenés la botella con una mano y tirás de la cuerda con la otra. Las aspas girarán con fuerza y generarán una corriente de aire refrescante.

El truco para que funcione bien es que los tres agujeros queden perfectamente alineados y que la varilla entre y salga sin trabarse. Si la botella es más grande, ajustá el largo de la varilla para que sobresalga lo suficiente por arriba como para clavar las aspas de cartulina con comodidad. También se pueden usar palitos de madera, pajitas gruesas o cualquier elemento rígido y fino como eje.

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