Es conveniente poner en práctica la regla de los 90 minutos para asegurarse dormir bien y levantarse con energía.
Los médicos señalan que dormir bien es fundamental. Entre otros factores, las personas que duermen mal –menos de seis horas- tienen el doble de probabilidades de desarrollar ansiedad y depresión en comparación con aquellas que duermen bien. Según un destacado cirujano, es conveniente poner en práctica la regla de los 90 minutos para asegurarse un buen descanso y así levantarse con energía.
Lo cierto es que dormir menos de seis horas puede acarrearnos serios problemas de salud mental, como el deterioro de la capacidad cognitiva, irritabilidad, mal humor, frustración, desarrollo de la ansiedad y aumento del estrés. Claro que, en ocasiones, nuestro sueño puede verse interrumpido por diversos factores, como la necesidad de ir al baño, por ejemplo.
La regla de los 90 minutos es un método basado en los ciclos naturales del sueño para mejorar el descanso y despertarse con más energía.
El cirujano Álvaro Campillo Soto especificó que el sueño se divide en ciclos de aproximadamente 90 minutos cada uno, que incluyen diferentes fases:
Así, el galeno puntualizó que despertarnos en la fase ligera (al final de un ciclo) hace que nos sintamos más descansados y con menos sensación de aturdimiento. Asimismo, sostuvo que uno de los aspectos más fundamentales para aplicar esta regla es saber a qué hora nos querremos levantar a la mañana siguiente. Así, si nos tenemos que levantar a las 8, tendremos que restar ciclos de 90 minutos desde las 8 de la mañana para lograr tener seis o siete ciclos.
El facultativo señaló que “a veces te merecerá la pena acostarte media hora más tarde porque estarás acabando la fase REM. A todos nos ha pasado que, de pronto te despiertas y estás super despejado a las 5 de la mañana y todavía te queda tiempo para dormir. Luego cuando te despiertas más tarde te sientes fatal”.
Según lo aseguran los médicos, estas son las tres cosas que no debemos hacer si nos despertamos en el medio de la noche.
Del mismo, señalan que es recomendable hacer si es que nos despertamos en medio de la noche:
Darle tiempo a nuestro cuerpo: el objetivo es devolverle a la mente un estado relajado y tranquilo sin estresarse por estar despierto ni sobreestimular el cerebro.
Levantarnos de la cama: si no logramos volver a dormir, salir de la cama y regresar solo cuando se vuelva a sentir sueño. Esto ayuda a entrenar al cerebro para asociar la cama con dormir y no con estar despierto o frustrado.
Relajarse con actividades de poca luz y bajo estímulo apelando a opciones como leer unas páginas de un libro ligero, escuchar música suave o un podcast relajante a bajo volumen, hacer estiramientos suaves o practicar la respiración lenta o la meditación.
Para cada grupo etario, se recomiendan las siguientes horas de sueño: