Un nuevo llamado alertó a los Bomberos sobre un nuevo escape de amoniaco en el frigorífico Centenario, pero al llegar al lugar verificaron que se trataba de una falsa alarma.
El llamado de los vecinos movilizó nuevamente a los voluntarios, quienes se acercaron al lugar para constatar la situación de las cámaras de frío.
Tras una recorrida por el frigorífico, que se encuentran en el Casco Viejo, los Bomberos desestimaron algún tipo de inconveniente.
Hace tres días atrás, el intenso olor a amoniaco alarmó a los vecinos, quienes rápidamente dieron aviso a Bomberos y Policía, que acudieron al lugar y chequearon las instalaciones.