Perú. Tras recibir un polémico indulto del presidente Pedro Pablo Kuczynski, el ex presidente peruano Alberto Fujimori pidió perdón por los actos de su gobierno (1990-2000) desde la cama de la clínica donde está internado. “Soy consciente de que los resultados durante mi etapa de una parte fueron bien recibidos, pero reconozco que he defraudado también a otros compatriotas. A ellos les pido perdón de todo corazón”, dijo el hombre de 79 años, quien se encuentra internado por problemas circulatorios.
El ex presidente agradeció el indulto concedido por Kuckzynski, quien logró derrotar en el ballotage de los comicios de 2016 a Keiko Fujimori, la hija del ex gobernante, al capitalizar el voto de los antifujimoristas. “La noticia del indulto humanitario que me ha otorgado el presidente me sorprendió en esta unidad de cuidados intensivos. Esto me ha producido un fuerte impacto en el que se mezclan sentimientos de extrema alegría y pesares”, expresó desde la sala de cuidados intensivos aunque luego pasó a cuidados intermedios. El médico indicó que Fujimori presentó “una evaluación más favorable” y por ese motivo fue trasladado a una zona de menor riesgo. “Se estaba descartando que pudiera tener alguna pequeña embolia cerebral, felizmente las tomografías lo han descartado”, agregó.
El indulto a Fujimori, decretado en la víspera de Navidad, desató una nueva tormenta política contra Kuczynski, quien el jueves se libró de ser destituido por el Congreso al recibir apoyo de una parte del fujimorismo. Kuczynski justificó el indulto, que paralizó al país y desató protestas en las calles de Lima.
Fujimori, quien cumplía desde hace 12 años una condena a 25 años de prisión por corrupción y crímenes contra la humanidad, fue trasladado el sábado desde su celda en un cuartel policial.
Marchas en Lima para protestar
Más de 5000 peruanos salieron a las calles de Lima para manifestarse en rechazo al indulto humanitario. Los protestantes también exigieron la salida del actual mandatario, Kuczynski, a quien acusan de negociar políticamente la medida. La marcha recorrió céntricas calles de la capital bajo fuerte custodia de la policía antimotines.