Sin embargo, al llegar a la esquina de Paimún y Richieri, el patrullero aceleró y de manera intempestiva se le cruzó por delante, impidiendo que siguiera camino.
Del vehículo policial bajaron efectivos con armas recortadas que le requirieron identificación y los papeles del vehículo.
Sin salir de su sorpresa, Palladino se identificó y explicó el trabajo que estaba haciendo pero no logró conmover a los policías que, áspera discusión de por medio, no lo dejaron ir hasta que verificaron la documentación del vehículo.
Fuentes municipales confirmaron el hecho y consideraron: "El comportamiento policial nos pareció exagerado para un funcionario que estaba cumpliendo con su trabajo para poder llevar soluciones a los vecinos del barrio". Informaron, además, que no existió ningún pedido de disculpas de parte de los uniformados.