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Goles que quedaron en la retina del hincha

A días del cumple 90 de Cipo, LMN recuerda dos de los tantos más gritados.

Oscar méndez

mendezo@lmneuquen.com.ar

Cipolletti

El Club Cipolletti cumple 90 años de historia y LM Neuquén quiere volver a poner la lupa en los momentos inolvidables, esos que todavía laten en la memoria de los hinchas, como el penal de Omar Perales en el 73 y el gol de media cancha de Pablo Parra en el 94.

Perales

Son “tocados”, los oriundos que pueden cambiar el curso de su ciudad en una sola acción. Omar Perales es uno de esos casos épicos que se relacionan con el deporte, un aspecto de nuestra sociedad tan romántico como la música, la cultura o algo de todo eso junto.

El domingo 19 de agosto de 1973 cambio la historia de los cipoleños y del fútbol patagónico en general, con el penal convertido en el arco que da espaldas a la calle O’Higgins contra el arquero de All Boys de La Pampa, obligado a imponerse en La Visera para forzar un segundo partido.

“Analizando los planteles, All Boys era mucho más que nosotros. El partido fue muy malo, pero nosotros teníamos un hambre bárbaro por alcanzar algo importante”. Omar Perales. Campeón del 73, primer ascenso albinegro

Todo fue especial para el hincha albinegro aquella tarde que olía a primavera. Todavía retumba en las populares el sonido de la pelota en el palo izquierdo del arquero para meterse en el arco y desatar el festejo que pocos recuerdan como terminó.

El propio ejecutor reconoció escuchar en el suspiro final el relato de Cadelago (periodista de LU19 de la época) señalando la hora exacta y recordando el nombre del jugador.

“Son las 5 y 25 de la tarde. Va a patear Perales”, hicieron eco las palabras del periodista en la mente del futbolista que con toda la presión hizo un gol inolvidable, de las pocas finales exitosas en el estadio de Cipo que a partir de ahí se recibió de grande.

La invasión al campo de juego le valió un nocaut involuntario de un hincha sobre el césped que lo privó de los primeros momentos. Buscando el abrazo, no hizo más que golpearlo en el rostro y mandarlo al vestuario. “No me perdí de nada porque una hora y media después la gente no se movía del estadio. Era impresionante la alegría”, recordó de aquella tarde que cambió su vida y la de miles de cipoleños para siempre.

“Estoy orgulloso de ser parte de la historia de este club, al que agradezco la posibilidad que me dio de crecer. Ser ídolo de Cipolletti no es poca cosa”. Pablo “Chala” Parra. Ídolo albinegro, goleador histórico.

Chala gol

Corría ya el año 1994 de aquellos recordados regionales, Cipo recibía a Alvarado de Mar del Plata y el pueblo albinegro había copado La Visera, una vez más.

Aunque el otoño estaba avanzando, la tarde del domingo 20 de abril se había presentado calurosa. Lo que podría ser apenas un dato de color terminó siendo fundamental para el estallido popular.

“Fui al banco a tomar agua, era la época en que estaba de moda la bolsita. Después de tomar, la tiro y escucho que desde el banco gritan mi nombre. La pelota me quedó justa y decidí pegarle en el momento”, guardó en la memoria Pablo Parra.

Parado en la mitad de la cancha, en la boca del túnel, el delantero tuvo la lucidez de recordar las palabras del DT Juan Carlos Tito Carotti en la concentración: “El arquero de ellos juega siempre adelantado porque tiran el achique”.

“Fue todo junto, el recuerdo de esas palabras, la pelota que me venía mansita y el remate. Es un gol muy reconocido, pero no el más importante que hice”, reconoce el Chala, que estampó el 2 a 0 parcial de un partido al que le quedó un tanto más de Cipo esa misma tarde. “Yo venía de River, andaba con dolores en al espalda por una hernia. La gente gritaba para Pasarella que lo mira por TV, pero no le reprocho nada a él, ni me lo reprocho a mi mismo tampoco”, cerró el 7 que todavía se luce en los certámenes comerciales de veteranos.

43 años pasaron desde el primer ascenso. El Albinegro se metió en el fútbol grande en 1973, con 47 años de trayectoria. En la temporada siguiente jugó su primer Nacional.

12 meses estuvo el Chala Parra en River. El ídolo albinegro jugó una temporada entera en River, de junio de 1992 hasta el mismo mes de 1993. Tuvo un paso por Cipo hasta que se fue a Talleres.

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