El lamentable hecho ocurrió en el barrio de las 300 Viviendas en la casa que compartía la pareja.
Durante una discusión, el hombre de 27 años empezó a darle puñetazos a su pareja. Debido a que cursa un embarazo de 20 semanas, la mujer trató de protegerse pero poco pudo hacer ante la furia del agresor, quien la tiró al piso y enceguecido le arrancó parte del cabello. Después le arrojó alcohol en el rostro y la cabeza.
El hombre quiso prender fuego a su concubina, pero algo hizo que se detenga ante los gritos desesperados de la mujer.
20 semanas de embarazo tiene la joven. Ella y el bebé están fuera de peligro.
Conmocionada y con la vista nublada por el alcohol que salpicó sus ojos, la mujer fue arrastrada por su pareja hasta un auto y trasladada hasta el hospital.
Sin embargo, ante la posibilidad de su detención, el hombre la dejó a una cuadra del centro de salud de calle Naciones Unidas.
Con mucho temor por una nueva agresión, la víctima prefirió llamar a una amiga y radicar una denuncia en la Comisaría 32, pero en el camino se sintió mal y se dirigieron a un sanatorio privado.
Frente al relato de lo sucedido, el equipo médico notificó a la Justicia, que tomó intervención.
Más allá de la gravedad del hecho y la violencia a la que fue sometida la joven, ella y el bebé están fuera de peligro.
Mientras, la Policía no pudo dar con el hombre oriundo de Senillosa. De todas maneras, la Justicia ya ordenó la prohibición de acercamiento y la exclusión del hogar.