Google, Facebook y Twitter defendieron la forma en que manejan los contenidos extremistas -desde inversiones a sistemas mixtos de control de mensajes-, después de que la primera ministra británica, Theresa May, las acusara de dar a los terroristas espacios seguros para que su ideología se propague. Las respuestas a los comentarios de la mandataria provinieron de Google -dueño de Youtube-, de Facebook -propietaria de Whatsapp- y de Twitter, que señalaron que ya vienen trabajando desde hace tiempo para enfrentar este problema.