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El 2 de abril del 2002 se cumplen 40 años del conflicto bélico, que enfrentó a la Argentina con el Reino Unido, inició formalmente el 2 de abril de 1982 y terminó el 14 de junio de ese mismo año. Duró 74 días. Muchos argentinos murieron en el campo de batalla de los cuales 323 eran tripulantes del crucero argentino ARA Gral. Belgrano que fue hundido por el submarino nuclear británico HMS Conqueror. También el submarino Santa Fe fue hundido.
Un 2 de abril de 1982, la dictadura cívico-militar que gobernaba de facto nuestro país inició el desembarco de tropas en las islas Malvinas, bajo dominio inglés desde 1833.
Entre los muchos caídos hubo un neuquino, el soldado Jorge Néstor Águila, oriundo de Paso Aguerre, muerto en combate en la Operación Georgias, en el archipiélago de Grytviken, el 3 de abril de 1982, cuando el helicóptero Puma que lo transportaba fue blanco de los disparos ingleses: fue el primer neuquino caído en el Conflicto del Atlántico Sur.
Jorge fue uno de las tres muertes en la recuperación de Grytviken por parte de la Armada Argentina, junto al cabo Patricio Guanca y el conscripto Mario Almonacid.
Por sus acciones en combate, el soldado Águila fue condecorado con la Medalla al Muerto en Combate y declarado «héroe nacional».
La Punta Águila en la isla San Pedro del archipiélago de las Georgias del Sur homenajea su memoria y su nombre.
El 3 de abril de 2012 se inauguró el museo Jorge Néstor Águila, en su tierra natal, construido en su consideración y a los veteranos y demás caídos en el conflicto: exhibe objetos personales y de combate de Jorge, además de recuerdos de la guerra.
En la localidad de Cutral Co, una plazoleta lleva su nombre. Su figura y su memoria fueron objeto de un libro titulado El Moncho, además de poesías de autores como Marcelo Berbel. Hoy lo volvemos a homenajear con una poesía que le escribió María Castaño de Raone; y con una foto de Jorge cuando concurría a la primaria que la autora me diera para compartir: Jorge es el octavo de izquierda a derecha, en la fila parados.
Al soldado Águila
Un águila/ sin poder regresar.
Su gran vuelo no fue en vano/ como el de muchas águilas más/ No olvidaremos este esfuerzo/ Fue por la libertad.
Gracias soldado Águila/ No hay con que pagar/ el vuelo emprendido/ Hasta lograr su propia paz.
Varios cientos de águilas/ tuvieron el mismo final/ no las olvidaremos nunca/ la patria las ha de recordar.
La vida que dieron/ todos por igual/ En diarios y revistas/ en el museo están.
Atesoramos en un cofre/ tierra y esquirlas del monte London/ que Fernando nos donó/ en recuerdo de la guerra/ que en esa zona se libró.
María Castaño de Raone escribió esta poesía en 2018: atesora en un cofre diarios y revistas resguardados en el Museo que creó junto con su esposo Mario Raone para recordar a nuestros habitantes primitivos, nuestra historia, con mapas, ilustraciones, fotografías, todo tipo de utensilios encontrados en estas tierras, y que Mario y Mary saben recrear en cada visita, dándoles vida a través de la rememoración.
LU5, la primera radio neuquina
Es redundante decir que LU5 estuvo presente en todos los sucesos importantes de la historia neuquina. Hasta en esa desigual guerra en la que muchos jóvenes argentinos dejaron su vida, y otras ocasiones en que la información nos fue retaceada o directamente tergiversada por el gobierno y el poder del momento, ella estuvo presente.
Luis Alberto Díaz Lucho.
Hombre de radio, fue corresponsal de LU5 en la Guerra de Malvinas.
En escritos anteriores hemos hablado de la labor de Lucho en la gesta de Malvinas. Pero no está de más recordarlo.
Fue compañero de estudios en La Plata de Osvaldo Arabarco, y en LU5 de Carlos Agúndez, Tito Herrera, Javier Rodríguez, Bicho Guillermel, Néstor Radivoy, Agustín Orejas, Pepe Ramos Paz, Nene Molina, Raúl Valladares, entre otros.
Ingresó a LU5 en 1968: era su director el interventor Coronel Fox. En sus primeros pasos como locutor estaba contratado y fue nombrado como personal de la emisora en 1972 y 73: trabajaba simultáneamente en Canal 7, donde realizó los primeros noticieros en vivo con Carlos Rosa y Omar Marticorena entre otros.
Cuando se produjo el golpe de estado de 1976, el gobernador interventor era Martínez Waldner, y la radio también fue intervenida, su director hasta 1983 fue Néstor Cucurullo. Lucho cubrió todos los actos oficiales desde 1976 hasta el año 1999.
Los sucesos de Malvinas
En 1982, cuando comenzó la guerra, se realizó en Neuquén, como en todo el país, un gran acto que le tocó transmitir a Lucho. A la noche lo llamó el director Cucurullo para decirle que debía ir a Comodoro Rivadavia a cubrir los sucesos y Radivoy a Río Gallegos por LU19. Llegó el 3 de abril a Comodoro y el 4 se suspendieron los vuelos de periodistas. Recordaba que cada dos horas a un grupo de periodistas los llevaban en Hércules a las Islas Malvinas. Caminaban por las calles y los residentes ingleses les arrojaban piedras por ser argentinos.
En 1983 “la radio se privatizó” dice, “por decreto del último presidente militar, Reynaldo Bignone”. Igual suerte tuvieron todas las radios comerciales del estado: junto a LU5 fueron también privatizadas LU6 Bariloche, LU9 Mar del Plata, LU4 Comodoro Rivadavia. Luego LU5 fue comprada por Radio Integración S.A. Portanko y Sotomayor y los hermanos Lombardo, que vendieron su parte, que fue comprada por Horacio Masaccessi (Río Negro).
En 1987 transmitió informativos desde la emisora, deportes con Pepe Ramos Paz y Tito Herrera. Luego dejó la radio y se fue a trabajar a Ceremonial y Protocolo de la Provincia hasta 1999 y desde allí a RTN.
Hechos de la historia neuquina que muestran el valor de soldados, periodistas que, sin amedrentarse, enfrentaron la dura lucha de una guerra. Estaban solos, lejos de sus casas, con el frío mordiéndoles los talones, pero nada iba a detener su importante misión de informarle a la población. Saludamos y agradecemos ese heroísmo.