Por Ana Laura Calducci
NEUQUÉN - Neuquén es una ciudad rodeada de ríos cristalinos, pero también está atravesada por otro tipo de vertientes, oscuras y malolientes, que brotan del suelo y serpentean pendiente abajo aquí y allá. Las roturas de las cañerías del Entre Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) ya son un clásico. Hay quienes conviven con este problema durante meses y también están los menos afortunados que llevan años. Según un relevamiento del Municipio, hay al menos 14 sectores de la ciudad donde los vecinos vieron crecer a sus hijos entre derrames recurrentes, sin lograr nunca el arreglo definitivo del ducto.
Son zonas donde la misma cañería se rompe una vez tras otra. Puede brotar unos metros más acá o un poco más lejos, pero de igual manera la calle pasa mucho más tiempo inundada que seca. Y aunque en el EPAS se den prisa, siempre tardan más en atender el reclamo que en lo que dura el arreglo.
Juan Manuel López Osornio, subsecretario de Mantenimiento Vial del municipio, contó que las cañerías que se rompen seguido les dan más de un dolor de cabeza porque no hay forma de mantener el asfalto en condiciones. Agregó que, cansados de tapar siempre los mismos baches, los empleados a su cargo elaboraron una lista negra de los 14 lugares donde las pérdidas son crónicas y llevan varios años sin solución.
Uno de los sectores problemáticos es la calle Lanín, entre Saavedra y Olascoaga, donde en un año debieron reparar siete veces el pavimento (ver aparte). Lo mismo ocurre sobre San Martín, entre Colón y Mascardi.
La lista sigue con varias arterias importantes del oeste neuquino, como Godoy, entre Galarza y Pilar, o El Cholar, de las vías hasta Planas. En la misma zona hay ductos que se rompen constantemente sobre Abraham, particularmente a la altura de Mudón; Doctor Ramón, de una punta a otra de San Lorenzo, y Primero de Mayo, al atravesar Melipal. Cerca de ahí, hay una esquina con un derrame eterno que está haciendo historia: Combate de San Lorenzo y Belgrano. También, a pocas cuadras, son permanentes las roturas de ductos sobre Avenida del Trabajador porque la red cloacal está desbordada.
Al sur de la Multitrocha, además de Lanín, las vertientes nauseabundas son una constante sobre Fava, cerca de Olascoaga, y Gatica. Y, hacia el este, los puntos más problemáticos son Islas Malvinas, casi en toda su extensión; Entre Ríos, de Leloir hacia abajo, y Saturnino Torres, entre la ruta y las vías.
Para el Municipio, la causa de las pérdidas recurrentes es que las redes de agua y cloacas están viejas.