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Por Javier Polvani
La devaluación dispuesta por Mauricio Macri en el amanecer de su gobierno fue clave para que las cuentas de Neuquén no cerraran en rojo al final del primer año de gestión del gobernador Omar Gutiérrez. La administración provincial asumió confiada en una suba inmediata de los hidrocarburos, principalmente del gas, pero los problemas del ministro de Energía, Juan José Aranguren, para incrementar la tarifa domiciliaria conspiraron contra la previsión local. Para el futuro, todas las fichas provinciales están puestas en la mejora de los precios y la cantidad de producción de gas y petróleo.
¿Cómo impactó en la economía de la provincia el cambio de política económica nacional?
Nosotros pensábamos que en 2016 la mejora del precio de los hidrocarburos iba a ser un poco más anticipada de lo que fue, sobre todo el precio del gas, pero en líneas generales fue un año en el que conseguimos modificar fuertemente el signo que había tenido el 2015. Estamos estimando un balance positivo de 100 millones de pesos contra 1500 millones de pesos negativos que tuvimos como resultado económico en 2015.
¿Cuál fue la incidencia en el resultado de la reestructuración de la deuda con nuevas colocaciones que hizo la provincia en 2016?
Todavía no repercutió en el año 2016 porque la colocación fue a futuro, a 12 años con cuatro años de gracia, pero sí venían impactando los intereses. La realidad es que el atraso del precio del gas y del tipo de cambio generó que la provincia se haya tenido que endeudar para mantener un nivel de gasto necesario que tenía. Y como estaban cerrados los mercados internacionales debió recurrir al mercado de crédito doméstico, con deuda de corto plazo. La mejora sustancial fue, por un lado, por el aumento del precio del gas a partir de octubre, o de abril en el caso del precio para la industria y el comercio, y por otro lado, obviamente, por la mejora del tipo de cambio, que generó un incremento sustancial en el ingreso de pesos desde el comienzo de la gestión. Si bien tenemos deuda en dólares, la devaluación impactó más en los recursos que en los gastos.
¿Tuvieron que cambiar algo del plan previsto por ustedes al iniciar la gestión?
Nosotros estimábamos que el precio del gas en el sector residencial iba a tener un impacto anticipado, la demora nos generó menos recursos de los que teníamos pensado a principio de año.
¿Cuánto se perdió por la demora?
Calculamos unos 100 millones de pesos por mes.
¿Cómo fue la recaudación por regalías de petróleo?
Bueno, se mantuvo todo el año el concepto del barril criollo. Y la producción bajó, pero levemente. Entonces, ayudó fuertemente la devaluación. La mejora del tipo de cambio mejoró los ingresos para la provincia tanto del gas como del petróleo.
¿A la provincia le conviene sostener un barril criollo o le conviene más dejar liberado el precio confiando en que el mercado internacional se tonifique por encima del tope actual del nacional?
Lo que decimos nosotros es que la industria hidrocarburífera necesita un piso y no un techo. Venimos de un proceso complejo en el cual, cuando el precio estaba a 100 dólares el barril, se tomaba de tope 60 dólares.
¿Esa es la base de la reparación histórica que está pidiendo el gobernador?
Lo que decimos es que de la misma manera en que quizás algunas otras provincias, para no poner con nombre propio, piden lo suyo...
Pongámosle nombre: la provincia de Buenos Aires pide 25 mil millones de pesos.
Creo que no vale la pena ponerle nombre. Lo que nosotros pedimos es lo nuestro. Y entendemos que durante un largo periodo la provincia colaboró con el país fuertemente. Por eso el gobernador está encarando una posición de reclamar. La política de los últimos años desincentivó la búsqueda de nuevas reservas y eso provocó que la producción de gas cayera de 75 millones de metros cúbicos a 50 o 52 millones, es casi un 35% menos de producción de gas. Nosotros estamos seguros de que con la nueva política de precios la producción se va a mejorar, pero obviamente llevará un tiempo. Y en ese tiempo hay que hacer inversiones.
¿Las inversiones dependen de un plan de sostén de precios?
Por supuesto. En este momento la industria necesita un precio piso, que podría ser de 55 dólares por barril en el caso del petróleo y el sostenimiento del plan gas en el tiempo. Las expectativas de los analistas es que el precio internacional se acomode alrededor de los 60 dólares por barril y a eso habría que ponerle un premio a la producción local, porque exportar tiene un costo extra.
¿Quedan expectativas sobre los hidrocarburos convencionales o está toda la mirada puesta en los no convencionales?
En convencionales los yacimientos son viejos, han sido explotados. Siempre se pueden hallar nuevos, pero el foco fuerte en el que se están centrando las compañías es en no convencionales y gas. El país necesita sustituir importaciones de modo de generar una mejora en los ingresos sustancial. En 2016, Argentina tuvo importaciones de gas en el orden de los 5000 millones de dólares, en un contexto de precios internacionales de los más bajos de la historia. Si, como se proyecta, crece la demanda de gas y siguen subiendo los precios, se hace imprescindible, y eso el Presidente lo sabe, poner en valor las reservas de Vaca Muerta.
¿Qué importancia tiene bajar el costo laboral para los planes que plantea?
Es parte de un conjunto de situaciones que son importantes. Hay que ver la situación a futuro. Lo que es necesario para poner en valor Vaca Muerta es que los costos totales de la producción bajen. Obviamente el costo salarial es una parte importante, pero también la parte de logística. Estamos trabajando con el gobierno nacional en la reconstrucción de un ferrocarril que venga hasta el centro de la producción petrolera lo cual haría que bajaran sustancialmente los costos para la producción. No sólo es la cuestión laboral, aunque sí es una pata el costo laboral. Por eso estamos trabajando con el gobierno nacional, las empresas y los sindicatos en un plan que haga rentable la producción. Y cuando eso se haga posible, en el cortísimo plazo va a haber más producción y más trabajo.
100 millones de pesos por mes perdió Neuquén mientras se reconfiguró el aumento de la tarifa del gas tras el freno inicial que le impuso la Justicia, estimó el ministro Bruno.
Nueva deuda en dólares y paritaria moderada
Dos prioridades para las finanzas de la provincia, según el ministro Bruno, son cambiar la mayor parte posible de la deuda en pesos por dólares y cerrar paritarias moderadas.
¿La obra pública prevista la van a hacer con recursos genuinos o está atada a toma de deuda?
El prepuesto tiene una autorización para financiamiento del orden de los 5000 millones de pesos con un plazo máximo de cuatro años. Lo que hemos pedido después a la Legislatura es que nos den la posibilidad de que, si las condiciones de mercado lo permiten, podamos con el mismo monto transformar la deuda en pesos en deuda mediante colocación de bonos en el mercado internacional.
¿No se complicó esa vía a partir del resultado de las elecciones de Estados Unidos?
Hay que ver; yo creo que hay que esperar un rato hasta que asuma Donald Trump y tome las primeras medidas. Nosotros lo que estamos solicitando es la posibilidad de colocar deuda en el extranjero por el mismo monto que nos autorizaron para la plaza local.
¿Cuánto tiempo tienen de margen para salir a colocar deuda?
Puede ser que coloquemos deuda en el corto plazo mientras esperamos que se den condiciones en el mercado internacional para hacer una reestructuración en el largo plazo. Nosotros necesitamos un acompasamiento de los vencimientos de capital con el avance del crecimiento de la producción sobre todo de gas y también de petróleo. Es decir, las inversiones que estamos convencidos se van a producir en 2017 van a tardar un tiempo en dar sus frutos.
¿De cuánto es la deuda pública total de Neuquén?
En este momento estamos en el orden de los 18 mil millones de pesos. No es una suma preocupante si sigue progresando el incremento de recursos hidrocarburíferos.
¿Neuquén se va sumar al plan del gobierno nacional para modificar la Ley de Coparticipación o tiene una estrategia separada?
Se necesita unanimidad. Uno puede pensarlo desde el cortoplacismo y buscar un incremento del coeficiente. Neuquén tiene uno de los coeficientes más bajos, el 1,71%.
¿Ustedes abrirían las cuentas a una inspección de la Nación?
Toda nuestra información está disponible.
¿Neuquén tiene que hacer modificaciones en el manejo del gasto público?
Tenemos que seguir trabajando, pero la provincia está bien desde lo estructural. Obviamente nuestro tema fuerte es el gasto salarial, que impacta en un 65 o 67% del presupuesto total.
¿Buscan bajarlo?
La gran discusión del 2017 es la de incremento salarial. La inflación de diciembre en Neuquén fue del 0,95%. Se está notando a partir del segundo semestre un consistente baja de la inflación, que obviamente eso nos va a ayudar en gran medida a discutir cuestiones salariales, porque la intención es mantener el poder adquisitivo del salario. En 2016 tuvimos una pauta que mantuvo el poder adquisitivo.
DIVERSIFICACIÓN
Agroindustria, turismo y energías renovables
-¿Cuál es el plan para diversificar la matriz productiva?
Existe un plan: se fundó el Valle del Chañar, hay viñedos, chacras de producción de frutas, se incentivó el turismo. Hay un plan de diversificación, quizás tengamos que profundizarlo. Falta que esa plata que nos viene del petróleo vaya para profundizar la diversificación, y falta que podamos encontrar un desarrollo de la diversificación en conjunto con los privados. El gobernador está estudiando si vamos a ir por una ley propia de asociación público-privada o si vamos a adherir a la ley nacional.
-¿Se enfocan sólo en el agro y el turismo?
Básicamente, pero además estamos trabajando en las energías renovables. Es energía, pero renovable, que no depende de los fósiles. Está dando vueltas Chihuidos. Básicamente agro y turismo. Estamos tratando de convertir el aeropuerto de Neuquén en una estación de cargas para poder exportar fruta fina en forma regular y consistente. Tenemos como objetivo sumar en producción 50 mil nuevas hectáreas bajo riego. La mayor cantidad de hectáreas con riego también nos va a dar la posibilidad de tener más cantidad de cabezas de ganado.