Buenos Aires > Basada en la historia real de Robert Piche, quien en el año 2001 se convirtió en un héroe al salvar la vida de 306 pasajeros, Denzel Washington y el director Robert Zemeckis (“Volver la futuro”, “Expreso Polar”, “Beowulf”, ), recrean ese suceso en el filme “El vuelo, que mañana tendrá su estreno en las salas del país.
El actor, quien se pone en la piel del piloto Whip Whitaker, por su trabajo mereció su sexta candidatura a los premios Oscar, que ya obtuvo con “Día de entrenamiento” (2001). Además, Washington por primera vez se pone al mando de Zemeckis, realizador que vuelve al cine convencional luego de 12 años dedicado a la técnica de captura del movimiento y la animación.
El vuelo comienza con una intensa escena de acción en la que Whitaker salva milagrosamente a la tripulación de su vuelo con una maniobra maestra, que lo consagra como un héroe. Sin embargo, cuando las autoridades investigan las causas del desperfecto se descubre que, probablemente, fue el piloto quien en realidad puso en peligro la vida de los pasajeros por su alcoholismo.
Cuando Whitaker despierta en el hospital tras el aterrizaje forzoso se entera de que tiene una denuncia judicial en su contra, a raíz del hallazgo de restos de sustancias tóxicas en la cabina del avión.
Mientras se lleva a cabo la investigación para dilucidar la culpabilidad o no del piloto, Whip le hace frente a una vida solitaria. En su espiral en plena pendiente, se cruzará en el camino de Nicole (Kelly Reilly), una adicta a las drogas que es conciente de su enfermedad algo que le cuesta aceptar al piloto que en todo momento se muestra omnipotente.
La “hazaña” personal del personaje central es lo que interesó a Washington para aceptar un papel para el que se preparó en simuladores de vuelo de la aerolínea Delta Airlines, además de consultar y dialogar con varios pilotos.
“Whitaker no se considera un alcohólico, sino como alguien que, a veces, bebe más de la cuenta. Así que no fui a reuniones de Alcohólicos Anónimos. Más bien, me metí en YouTube, escribí ’borrachos’ en el buscador y me encontré con videos con gente cayéndose. Ojo, porque a lo mejor te encuentras un video en el que sales tú”, dijo entre risas Denzel Washington en una entrevista en medios de España.
“El alcoholismo es un problema secundario para él. Su mayor defecto es el ego, que las drogas y la bebida se limitan a intensificar”, aseveró el actor que tiene planes para dirigir su tercera película (ver aparte) .
El actor ha reconocido que el papel que le toca en el filme ha sido uno de los más complejos de su carrera, además de lo incómodo y poco simpático del personaje. “Me encanta sumergirme en ellos –por los personajes-. Probablemente el día más doloroso del rodaje de esta película fue en el que Whip entra en la casa de su ex esposa y se enfrenta con su hijo. Fue muy extraño: hablé con el chico porque me quería pegar y le recordé que esta no era una película de boxeo, que la rabia debía expresarla con gestos y no con golpes. A eso me refiero con sumergirme: a encarnarlo. Otra cosa son las salidas de tono”, comentó el actor.
Zemeckis, uno de los directores más populares del cine americano de los últimos 20 años, en la vida es un piloto aficionado. Sin embargo para el realizador, los importante es el “viaje interno” que hace el personaje. “Mi afición a la aviación me ha servido para dar verosimilitud a la película, pero lo importante de la película es el viaje que hace el personaje”, apuntó el director.
180º
Whip no es sólo un adicto, sino también un piloto excepcional. Por eso a la hora de tomar una decisión ante la catástrofe aérea, en segundos, realiza una maniobra increíble, que incluye voltear la nave. “Nos dijeron que se podía hacer. Me explicaron el problema de las fuerzas y fluidos que mueven el aeroplano, y lo complicado de verdad es el giro final”, explicó.
En Estados Unidos, ciertas voces críticas le achacaron poco realismo a la escena, no por la maniobra, sino por la cantidad de cocaína y alcohol que lleva encima cuando la realiza. “Hasta tanto ya no puedo confirmar. Mi realismo tiene un límite. Aunque Bob Zemeckis me aseguró que la cocaína haría que alguien piloteara más relajado y con coraje. ¿Te imaginás en la cola del avión pensando: ‘¿¡Qué demonios hace el piloto que estamos volando boca abajo!?’”, comentó el actor .
Durante la filmación el realizador no tuvo una tarea sencilla cuando el avión da un giro de 180 grados y sus pasajeros quedan al revés. Para logar esa toma se modificaron varias aeronaves para recrear el SouthJet original del incidente. En los días de rodaje con el avión invertido y los actores permanecieron al revés durante varias veces y en ocasiones hasta ocho horas diarias para tomas de hasta 20 minutos.
La película es la de más bajo presupuesto en toda la carrera de Zemeckis. En la taquilla americana han sido holgadamente superados, con cifras que superan los 100 millones de dólares de recaudación.
Tras 12 años trabajando en la técnica de captura del movimiento y la animación, el realizador confesó que ha sido un trabajo “arriesgado”. “Al menos desde el punto de vista de Hollywood, donde un drama adulto con contenido complejo como el de las adicciones no es lo que consideran una máquina de hacer dinero”, remarcó Robert Zemeckis
Dirección: Robert Zemeckis.
Guión: John Gatins.
Género: Drama.
Duración: 138 minutos.
País: Estados Unidos.
Clasificación: Apta para mayores de 16 años.
Elenco: Denzel Washington, Kelly Reilly, John Goodman, Don Cheadle, Nadine Velazquez, Melissa Leo y Bruce Greenwood.
Lugar: Village Cines.