"En su condición de profesionales responsables de la obra y de la seguridad en la misma, debieron velar por el normal cumplimiento de los procedimientos establecidos. Y que la inobservancia de los reglamentos y de los deberes a su cargo, como así también la incorrecta manipulación de las herramientas y elementos de trabajo, contribuyeron en forma determinante a causar al deceso de la víctima", expresó Titanti al detallar el "accionar negligente" de los imputados.
En este sentido, se detalló que el embudo, que era manipulado por el personal encargado de situarlo en la columna a rellenar, se desprendió del balde hormigonero mientras era desplazado por una grúa y cayó al vacío.
Por la muerte de Calderón fueron imputados el capataz de la obra, el conductor de la grúa, el oficial albañil, el representante técnico de la obra, el jefe de obra y los dos encargados del servicio externo de higiene y seguridad, "quienes actuaron negligentemente en la supervisión y control de las tareas asignadas al personal de la obra, estando a su cargo el control de las medidas de seguridad implementadas".
La querella -en representación de Valeria Torres, viuda de Calderón- estuvo a cargo de Vaniria Mela, quien adhirió a la descripción y la calificación de los hechos realizados por la fiscalía. Por su parte, como abogados defensores intervinieron Marcelo Inaudi, Mariano Hasperué y Juan Cristóbal Inaudi.