"Pensaba que sus padres la aceptarían. Pero cuando sus hermanos supieron que estaba en el pueblo, corrieron hacia la casa y la sacaron a rastras", dijo a la AFP Brijran Singh, un responsable del distrito de Dungarpur. "Gritó pidiendo ayuda, pero no vino nadie. La enterraron esa misma noche para destruir las pruebas", explicó.
Finalmente, la suegra de la víctima logró avisar a la Policía, que llegó al lugar del entierro y apagó a tiempo la pira funeraria para recoger pruebas del crimen.
Uno de los hermanos y otros seis hombres han sido detenidos y las autoridades siguen buscando a más sospechosos, indicó Singh.
Estos llamados "crímenes de honor" son frecuentes en la India.