"Todavía hay muchas áreas a las que no pudimos llegar, así que es probable que haya más ballenas muertas", explicó la directora del Centro Científico Huinay, Vreni Häussermann, a la agencia de noticias AFP.
Expertos afirman que los cuerpos de las ballenas no presentan lesiones visibles, por lo que no descartan que hayan sido afectados por la
marea roja (aumento aumento de algas marinas microscopicas que cambian la coloración del agua y puede tener efectos tóxicos).
Se espera que con el avance de las investigaciones se puede determinar la causa exacta de los fallecimientos. Hasta ahora los estudios preliminares han descartado la intervención humana en el fenómeno.
"El análisis inicial indica que todos los especímenes murieron a la vez", acotó Häussermann.