Saint Martin
Irma, el huracán caribeño tan grande como la superficie de Francia, arrasó las islas de St. Barthélemy y Saint Martin, dos departamentos de ultramar franceses, que quedaron en el ojo del extraordinario fenómeno climático. Vientos, lluvias e inundaciones afectaron a las islas. Los cuatro edificios más sólidos de la franco-holandesa Saint Martin (la prefectura, la policía, el departamento militar, el hospital) están inhabitables y destruidos. Los techos de la prefectura de Saint Barthélemy volaron, según el ministro del Interior francés, Gerard Colombe. Las islas están aisladas: no funcionan la electricidad ni los teléfonos.
El gobierno francés instaló una célula de crisis en París, que presidió el primer ministro Edouard Philippe, y se preocupó por que 7000 personas se negaran a evacuarse en la isla de St. Barthélemy, donde los vientos llegaron a 250 kilómetros por hora y las olas alcanzaron entre 10 y 12 metros de altura. Hasta ahora no se han registrado muertos y se desconoce el número de heridos. En Saint Barthélemy viven 10.000 personas y en Saint Martin 78.000, que deben resistir el huracán más violento que antes haya pasado por las Antillas.