Algunos intentaron avanzar con salvavidas improvisado, otros quedaron atrapadas. Las impactantes imágenes de la avalancha de migrantes de Marruecos.
Una grave crisis de migrantes se vive en España, precisamente en Ceuta, que ya dejó decenas de muertos y una cantidad de ingresos que superó todas las estimaciones iniciales. Miles de personas cruzaron desde Marruecos por tierra y por mar. La llegada desbordó la capacidad de respuesta de la ciudad española.
Las imágenes lo confirman, son una "avalancha" de cientos de migrantes que llegan a diario y por eso piden cerrar urgente la frontera con Marruecos. Cientos de jóvenes y familias enteras llegaron a la valla que separa a los países y comenzaron a saltar las barras de protección.
Diversos videos que circularon en redes sociales muestran como miles de personas se sumaron a una carrera multitudinaria.
Durante las primeras horas circularon cifras parciales. Con el avance de los operativos, las autoridades elevaron tanto el número de víctimas como el total de migrantes que alcanzaron el enclave. También comenzaron los retornos hacia territorio marroquí.
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, confirmó que al menos 43 personas murieron durante los cruces. La mayoría de las víctimas perdió la vida mientras intentaba rodear a nado el espigón fronterizo de El Tarajal.
El balance modificó las cifras difundidas durante el inicio de la emergencia. Las autoridades españolas habían informado primero sobre 19 cuerpos recuperados en el agua. La búsqueda continuó durante el viernes y permitió localizar nuevas víctimas.
Muchas personas intentaron avanzar por el mar con salvavidas improvisados. Otras quedaron atrapadas entre las corrientes y las aglomeraciones. Los servicios de emergencia utilizaron embarcaciones para rescatar a quienes no podían completar el trayecto.
La Guardia Civil, Salvamento Marítimo y la Cruz Roja participaron del operativo. El gobierno español también envió buzos y reforzó la vigilancia costera. Las tareas continuaron mientras centenares de migrantes permanecían cerca de la frontera.
Vivas calculó que unas 60.000 personas ingresaron a Ceuta desde Marruecos. La cifra equivale a cerca del 70% de la población habitual del enclave, donde viven aproximadamente 84.000 habitantes.
El Ministerio del Interior español difundió una estimación menor. La cartera contabilizó alrededor de 50.000 ingresos desde el jueves por la mañana. La diferencia responde al ritmo de los cruces y a las dificultades para registrar a todas las personas.
La mayoría de los migrantes llegó desde distintas ciudades de Marruecos. También se identificaron argelinos y ciudadanos de países del África subsahariana.
Entre quienes cruzaron había hombres jóvenes, mujeres, familias y menores. Algunos avanzaron a pie después de superar los controles fronterizos. Otros nadaron desde las costas cercanas. La cantidad de ingresos saturó los centros de recepción y dejó a miles de personas sin alimentos, refugio ni atención suficiente.
España desplegó al Ejército para respaldar a las fuerzas de seguridad. Vehículos militares quedaron ubicados en distintos sectores de la frontera. Del lado marroquí, la Policía utilizó gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar nuevos grupos.
Durante la mañana del viernes, unas 25.000 personas regresaron a Marruecos. El ritmo llegó a 150 salidas por minuto. Algunos migrantes explicaron que decidieron volver por la falta de comida y alojamiento en Ceuta.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajó a Ceuta y calificó el ingreso masivo como una violación de la integridad territorial del país. También anunció que los procedimientos de identificación y devolución serían acelerados.
Sánchez responsabilizó a las redes de traficantes por difundir una interpretación interesada de una sentencia del Tribunal Supremo. El fallo determinó que los migrantes interceptados en el mar no pueden ser devueltos de forma automática mediante el régimen especial aplicado en las fronteras terrestres.
El Ejecutivo anunció la colocación de boyas en el espigón de El Tarajal. La medida busca delimitar físicamente la frontera marítima y facilitar las repatriaciones. España y Marruecos acordaron coordinar el regreso de quienes ingresaron de manera irregular.
La crisis también provocó reacciones fuera de Europa. El presidente estadounidense Donald Trump utilizó las imágenes de Ceuta para cuestionar a los demócratas. Durante una entrevista con Fox News, calificó la situación como “terrible”.
Trump sostuvo que Estados Unidos podría atravesar una escena similar si la oposición gana las elecciones de 2028. Su declaración quedó incorporada a una crisis cuyo dato principal sigue siendo el costo humano: 34 muertos y decenas de miles de personas que arriesgaron su vida para cruzar la frontera.