La espléndida y poderosa máquina, que ha recuperado su color verde original para la ocasión, partió a las 07H40 GMT (y locales) arrastrando unos vagones de época en los que 300 personas viajarán hasta York, unos 280 kilómetros al norte, en un recorrido que llevará 5 horas y que concluirá en el Museo Nacional del Ferrocarril, que compró la máquina en 2004.
La locomotora, un legado de la espléndida era industrial británica, estará en el museo hasta marzo y luego se dedicará a realizar viajes turísticos y exhibiciones.
"Es un día histórico", dijo Paul Kirkman, director del museo.
"Este viaje de celebración significa un nuevo hito en la larga y colorida historia de este ícono de vapor, y es un homenaje a todos los que han trabajado duro para hacerlo posible, desde los que trabajaron en la restauración, al público que hizo donativos para devolver la vida a esta leyenda", añadió.
"Es muy importante ver este símbolo magnífico del patrimonio ferroviario y tecnológico británico recorrer de nuevo nuestras vías", dijo entusiasmado Peter Hendy, presidente de Network Rail.